foto_disco (969K)

La verbena de la Paloma

Sainete lírico en un acto, y en prosa
Texto original de RICARDO DE LA VEGA
Música de TOMÁS BRETÓN
Estrenada el 17 de febrero de 1894 en el Teatro Apolo de Madrid


Elenco del estreno

Julián: EMILIO MESEJO, Señá Rita: LEOCADIA ALBA, Don Hilarión: MANUEL RODRÍGUEZ, Susana: LUISA CAMPOS, Casta: IRENE ALBA, Don Sebastián: MELCHOR RAMIRO

La obra

Curiosamente esta obra antes de su estreno ya causaba expectación por la fama de sus autores y por los avatares que sufrió, es más esa expectación pudo tener algo de mala conciencia en algunos críticos que auguraban un fracaso por atreverse con el género chico un “clásico”, con alguna fama de “plasta”. Según la versión más plausible (Marciano Zurita en “Historia del género chico” que recoge Juan Arnau en su “Historia de la Zarzuela”, el libreto se había ofrecido a Chapí que lo musicó, pero de forma “rozagante y belicosa que se daba de cachetes con el madrileñismo de los tipos creados por Ricardo de la Vega, este, enfadado, le retiró el libreto que terminó en manos de Bretón porque tampoco lo quiso Chueca para no disgustar al “chiquet de Villena”. La música ya compuesta para LA VERBENA DE LA PALOMA se utilizó luego en EL TAMBOR DE GRANADEROS, también extraordinaria pieza pero radicalmente distinta de la que nos ocupa. Hagan la prueba y tarareen el “donde vas con mantón de Manila” con la música de “yo no beso ni juro esa infamia, de la patria ignominia y baldón”, será por la costumbre pero ¡verdad que rechina! Recoge Arnau en la obra precitada que Ricardo de la Vega gran amigo de Barbieri le comentaba las aventuras de su libreto y cuando el músico se enteró de que lo entregó a Bretón le dijo “¡Pero Ricardito! ¡Bretón musicando un sainete! ¡Vaya por Dios! ¡Música sabia en un sainete tuyo! Nada, nada Bretón no tié ropa.” Igualmente relata la conversación de ambos el día 18, el siguiente al estreno y el anterior a la muerte de Barbieri: “¿Qué tal anoche, Ricardito? ¡Una apoteosis, maestro! Algo inaudito, increíble. Estamos asustados. Pero....¿La música también? ¡La música, la música! Es formidable, magnífica, un modelo de ambiente, de madrileñismo. No cabe más. Pues hijo, con el alma me alegro, pero nunca lo hubiera creído; porque ya sabes: para mí, Bretón, no tié ropa”. Tras el estreno Bretón fue acompañado a su casa por gran parte del público que había asistido a la función y que no dejaba de aclamarle. Desde entonces, siglo y pico después, no ha disminuido un ápice su estima y su popularidad, y eso que se ha prodigado en múltiples versiones discográficas e incluso cinematográficas y en producciones más o menos respetuosas como la de Bernardo Sánchez para el Teatro de la Zarzuela y que mereció el artículo “No era la Verbena” de José Prieto Marugán en Opus Música, siendo aplicable el cuento a otras producciones, como la de Beitio, que tan en boga estuvo en el Foro Nueva Zarzuela el año pasado y salta de nuevo en estos días a la prensa con motivos de su montaje de WOZZECK en el Teatro Real, porque una cosa es adaptarse a los tiempos y otra destrozar la naturaleza de una obra, esa adaptación se puede realizar en ambos sentidos, pues si la montaña no viene a Mahoma es decir si LA VERBENA DE LA PALOMA no se incrusta en el año 2007, Mahoma puede ir a la montaña, o sea el espectador de 2007 es el que más o menos conscientemente puede hacer esa traslación. El teatro sabe mucho de “lugares entendidos”, y así el espectador no ignora que la acción de los tres actos de una comedia no transcurren en hora y media ni que Adolfo Marsillach no es Tartufo, pero hace intelectualmente una adaptación automática y natural y no pasa nada, no hay que cargarse “el espíritu de la Ley”.

El compositor

Tomás Bretón nació en Salamanca el 29 de diciembre de 1850 y murió en Madrid el 2 de diciembre de 1923. En 1865 se traslada su familia a Madrid en donde continúa su trayectoria de voluntad, esfuerzo y aprendizaje, pero contando con la ayuda de un músico de Madrid, Luís Rodríguez Cepeda, que le había oído en la orquesta del Teatro donde tocaba. En Madrid adelantó mucho en sus estudios en el Conservatorio y allí en 1872 obtuvo uno de los dos premios extraordinarios de composición que ese año se otorgaron, siendo el otro para Chapí. Desde su tarea como Director de Orquesta contribuyó a la cultura del público mediante la inclusión de obras antiguas y modernas en su programación. Luego llegó a dar el salto a Europa, pues mediante una pensión que le concedió Alfonso XII en 1881 se fue, con su familia, a Roma. También estuvo en Viena, Milán y París. Su producción musical, lógicamente, discurre a caballo de la ajetreada vida antes reflejada, y así vemos como su primera zarzuela; TIC TAC data de 1873 en una época en que proliferan muchas zarzuelas, como DOS CAMINOS (1874) o CUIDADO CON LOS ESTUDIANTES (1877) destinadas a compañías modestas que actuaban en teatros de poco nivel, y escribe su primer trabajo operístico GUZMÁN EL BUENO que se estrenó en el Teatro Apolo en 1875. Luego escribe varias zarzuelas “grandes” como EL CAMPANERO DE BEGOÑA (1878) y LOS AMORES DE UN PRÍNCIPE (1881) en que, aunque zarzuela, se observa un lenguaje operístico. Durante su estancia europea compone un oratorio APOCALIPSIS, comprometido con la Academia de San Fernando que le ayudaba, e inicia su opera LOS AMANTES DE TERUEL que termina a su regreso, y que abunda en su pretensión de crear una “opera española”, siendo estrenada en el Teatro Real en 1989, le sigue otra opera GARÍN estrenada en el Liceo de Barcelona en 1892. Luego su esplendor, con LA VERBENA DE LA PALOMA en 1894 y con LA DOLORES en 1895 que también tuvo un gran éxito y cuya Jota y algún que otro número continúan en el repertorio habitual.

El libretista

Ricardo de la Vega, hijo de Ventura de la Vega, libretista de JUGAR CON FUEGO de Barbieri, nació en Madrid el 7 de febrero (era el santo del día) de 1839 y murió en la misma capital el 22 de junio de 1910. Destaca sobre todo en el sainete y en el madrileñismo por lo que se le considera heredero de Don Ramón de la Cruz. Escribió libretos para Chueca y Barbieri y además de LA VERBENA DE LA PALOMA, continúa en el repertorio EL AÑO PASADO POR AGUA de Chueca y Valverde.

Sinopsis

Según parece el argumento se basa en una historia real ocurrida al cajista de la imprenta en donde Ricardo de la Vega imprimía sus obras y sitúa la historia de amor y celos en los alrededores de la Fuentecilla en donde por lo visto había un boticario verdadero, famoso por sus amoríos en una edad en que estaba ya para retirarse. Con esos mimbre cuajó el autor un sainete “redondo”, prácticamente no hace falta recordar un argumento que está en el alma de Madrid máxime cuando en su título completo LA VERBENA DE LA PALOMA O EL BOTICARIO Y LAS CHULAPAS Y CELOS MAL REPRIMIDOS se condensa todo y así parafraseando a Salvador Valverde, “el primer título -La Verbena de la Paloma- descubre su ambiente, el segundo -El boticario y las chulapas- declara sus personajes, y el tercero -Celos mal reprimidos” denuncia el asunto”. Siguiendo con Valverde, es cierto que el magnífico costumbrista que era Ricardo de la Vega dio a Bretón, personajes, tema y ambiente para trazar una partitura de carácter popular, “a lo Chueca”, pero no es menos cierto que el prestigioso compositor de óperas, los aprovechó en grado sumo, identificándose con ese pueblo altivo y señorial que le servía de modelo y usando un lenguaje musical tocado de la emoción, la gracia y la belleza. El músico sabio y preocupado de la técnica, el operista que muchos consideraban “tedioso”, dio un mentís a sus enemigos, demostrándoles que no era tan difícil hacer música fácil. El la compuso fácil y pegadiza para que el pueblo la cantase, pero sin hacer concesiones al mal gusto. No hay una melodía en su obra que no exprese un sentimiento legítimo del pueblo. Todos los diálogos y dúos de Julián con su madrina y consejera, la señá Rita, llevan el acento de la verdad, persuaden y conmueven hoy como el primer día. Y efectivamente comulgo con eso, para destacar lo mejor de la obra habría que detallar todos sus números y hasta sus recitados sobre base musical como “el bueno está la política” del sereno y los guardias, o la flamenquería de “en Chiclana me crié” o los concertantes de coros y solistas, pero no se puede por menos que señalar el preludio como anunciador y aglutinante de la obra, las seguidillas “por ser la Virgen de la Paloma” auténtico himno de Madrid, la habanera “Donde vas con mantón de Manila”, el quejío de Julián consolado por la señá Rita “También la gente del pueblo” o el dúo entre ambos “Ya estás frente a la casa” y que decir del “tiene razón Don Sebastián” de Don Hilarión seguido de sus celebérrimas coplas “Una morena y una rubia”.

En el Foro Nueva Zarzuela el 27 de abril de 2006 Juan José Rodríguez de los Ríos escribió lo siguiente sobre esta zarzuela “La música de LA VERBENA DE LA PALOMA es de lo más inspirado con que cuenta el género chico, aunque el propio Bretón al colocarse en el foso del Apolo la noche del estreno, comentó en voz baja con notable preocupación: "Me parece que en esta ocasión me he equivocado". Y no es que extrañe su comentario, porque don Tomás había criticado el género de forma espiadada en cuanta ocasión creía oportuna, como uno de los males de la música española de su tiempo. Lo bueno, aún en contra de sus principios, es que Bretón nos legó una partitura tan bien estructurada; verdadero goce del oyente o espectador. El preludio da comienzo con un "presto" del tema del dúo entre Julián y Susana: "¿Dónde vas con mantón de Manila?"; luego le siguen otros temas de la zarzuela, hasta que se retoma el principal para finalizarlo con alguna influencia de Rossini. Alegre es la música del diálogo entre don Hilarión y don Sebastián, que cambia radicalmente cuando intervienen Julián y la Señá Rita, que cuenta con un acompañamiento armonizado muy ricamente. Toda la impotencia causada por los celos de la mujer amada está resuelta de forma magistral por el salmantino, cuando el barítono dice "También la gente del pueblo tiene su corazoncito" y que decir del concertante, en que cada grupo refleja sus propios sentimientos: excepcional. El tema de las seguidillas, cantado por el coro, es vivaracho y alegre; tan popular que asombra en su elegante factura. El monólogo de don Hilarión está concebido -como todos los números de esta joya musical- con un derroche de ingenio en la instrumentación del mismo. De complejo puede denominarse el preludio del siguiente número musical, al que sigue un piano iniciando unas soleares con "cantaora" incluida, que culmina el coro con un tema festivo, culminado por unos compases a gran orquesta. El nocturno con la escena del sereno, los guardias; la estupenda noche que espera don Hilarión; las dos chulapas, etc. resulta tan descriptivo que sobran palabras para ensalzarlo. La culminación de la obra la logra el famosísimo dúo entre los enamorados, aderezado con el complejo concertante en el que se escucha el tema central de la habanera. Según mi opinión, la orquestación de esta obra es muy superior a las que acostumbra el género chico. La gran versión discográfica, también según mi opinión, es la dirigida por Argenta, aunque Césari -en la de Moreno Torroba- seduce por su expresividad, tan matizada como la mayoría de personajes que ha encarnado en disco. LA VERBENA DE LA PALOMA, fue la primera zarzuela que he visto en teatro, allá por el año 1950, ya que mi abuela materna, Marcelina -esposa del músico y cantante José de los Ríos, quien conoció a Bretón en 1900- era una apasionada del género, y siempre llevaba al pequeño Juanjo a cualquier manifestación musical que acontecía en el ferrolano Teatro Cofre”. Sirva esta cita como testimonio de simpatía a su autor.

Índice de escenas

Zarzuela en un acto con los siguientes números musicales:

Acto único: 1. Preludio. 2. Escena “El aceite de ricino”. 3. Canción de Julián “También la gente del pueblo” y concertante. 4. Seguidillas “Por ser la Virgen de la Paloma”. 5. Coplas de Don Hilarión “Tiene razón Don Sebastián”. 6. Soleares “En Chiclana me crié”. 7. Nocturno “Buena está la política”. 8. Escena y mazurca “Oh que noche me espera”. 9. Dúo de la Señá Rita y Julián “Ya estás frente a la casa”. 10. Habanera concertante “Donde vas con mantón de Manila”. 11. Final “Por ser la Virgen de la Paloma”.

Personajes

Los principales son los siguientes:

Julián: Cajista de imprenta y enamorado de Susana. Tenor o barítono.
Don Hilarión: Viejo boticario. Actor cantante.
Don Sebastián: Amigo de Don Hilarión. Actor cantante.
Susana: Enamorada de Julián. Soprano.
Casta: Hermana de Susana. Soprano.
Señá Rita: Mujer del tabernero, madrina y protectora de Julián. Mezzosoprano.
Tía Antonia: Tía de Casta y Susana, algo alcahueta. Actriz cantante.
Tabernero: Actor cantante,

Discografía

Guiado básicamente por la sección discográfica de esta página web, me constan las versiones siguientes:

Odeón 1931: Dirigida por Antonio Capdevila con Emilio Vendrell, Cora Raga, Rosita Rodrigo, Carmen Valor y Anselmo Fernández, entre otros. La tengo en 8 discos de 78 rpm, y entre sus curiosidades figura en primer lugar el error de considerar 1840 como fecha de nacimiento tanto del compositor como del libretista, en segundo lugar figura Juan Dotras Vila como pianista acompañante en las seguidillas y en las soleares, y en tercer lugar que Anselmo Fernández cierra los comentarios que acompañan los discos con los siguientes ripios:
  Ya habéis oído, así termina
  La bella página española
  Que hoy ODEON como aureola
  Llena de gracia peregrina,
  Quiere ofrendaros por divina,
  Pues el genial maestro Bretón
  Al hermanar su inspiración
  Con Don Ricardo de la Vega,
  Supo mostrar como se llega
  De nuestro pueblo al corazón.

Columbia-Regal 1943?: Dirigida por Daniel Montorio con Pepe Romeu, Regina Zaldivar, Selica Pérez Carpio, Eduardo Marcén y Manuel Hernández. Aunque he escarbado en varias fuentes no he encontrado prueba de lo que intuyo pero me suena a que la fecha es muy anterior, yo tenía los discos de 78 rpm, y con esta versión “me crié”, luego creo que la he perdido en algún traslado.
Alhambra 1952: dirige Argenta y cantan Toñy Rosado, Ana María Iriarte, Marianela de Montijo, Inés Rivadeneyra, Patrocinio Rico, Soledad Jiménez, Carlos Oller, Manuel Ausensi, Juan Encabo, Gerardo Monreal, Gregorio Gil y Sebastián Vázquez. La Biblioteca Nacional atribuye la grabación al sello discográfico Columbia.
Emi-Regal 1953: Dirigida por Rafael Ferrer con Lolita Rovira, Lolita Torrentó, Alberto Aguilá, Estanis Tarín, Teresa Sánchez, Rosario Gómez, María Espinalt, Josefina Escribá, Enrique Esteban, Francisco Parra, Oscar Pol y Bartolmé Bardají. La Biblioteca Nacional atribuye la grabación al sello discográfico Regal.
Alhambra 1957: Dirigida por Argenta con Ana María Iriarte, Inés Rivadeneyra, Manuel Ausensi, Miguel Ligero, Julita Bermejo, Selica Pérez Carpio (aquí como Tía Antonia), Rafael López Somoza y Rafael Campos. La Biblioteca Nacional atribuye la grabación al sello discográfico Columbia y yo tengo el vinilo y no figura Alhambra.
Zafiro-Montilla 1960: Dirigida por Eugenio María Marco, interviniendo, entre otros, Luis Sagi-Vela, Dolores Pérez, Elsa del Campo, Santiago Ramalle, Rosita Montesinos, Ramón Alonso, Tino Moro y Agustín S. Luque. La Biblioteca Nacional atribuye la grabación al sello discográfico Zafiro.
Hispavox 1961: Dirigida por Moreno Torroba, con Teresa Tourné, Dolores Ripollés, Alicia Armentia, Emilia García, Julita Bermejo, Renato Cesari, Joaquín Portillo y Antonio Pérez Bayod.
Philips 1968: Selección que dirige Igor Markevicht y cantan Alicia de la Victoria, Norma Lerer, Carlo del Monte, José Granados, Julio Catania y José le Matt, entre otros.
Carillón 1972: Dirigida por García Asensio, con Alfredo Kraus, Angeles Chamorro, Inés Rivadeneyra, Alicia Armentia Luisa de Córdoba, Eduardo Fuentes, Antonio Campó, Milagros Martín, Enrique Baquerizo, Alfonso Echeverría y Martín Grijalva, entre otros.
Audivis-Valois 1994: Dirigida por Ros Marbá, con María Bayo, Plácido Domingo, Jesús Castejón, Rafael Castejón y Raquel Pierotti, entre otros.
Gecarón 1995: Dirige José Antonio Irastorza y cantan, entre otros, María Rodríguez, Guadalupe Sánchez, Carlos Marín, Amelia Font y Enrique del Portal.
Albano 2000: Versión ¡cantada en inglés! Dirigida por Lynn Thompson y cantada por Aprile Crane, Daniel Neer, Elaine Fox y otros.

Aunque solo referido al dúo de Julian y la Seña Rita “Ya estás frente a la casa” no puedo por menos que dejar de referirme a la versión publicada por Aria Recording, interpretada por Conchita Supervía y Marcos Redondo en 1931, del sello Odeón. Sensacional.

Bibliografía

He utilizado la siguiente:

“El mundo de la Zarzuela” de Salvador Valverde
“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.
“Enciclopedia Espasa” tomo 9, páginas 795/7.
“Historia de la zarzuela”, volúmen I, de Juan Arnau (Zacosa).
“Bretón y Chapí” apartado del artículo “La Música” de Carlos Gómez Amat en Historia de España de Menéndez Pidal, tomo XXXVI**, de Espasa Calpe.

Marbella, 12 de julio de 2007

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

BotonMenu
BotonVolver