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La venta de Don Quijote

Comedia lírica en un acto.
Texto de CARLOS FERNANDEZ SHAW.
Música de RUPERTO CHAPI.
Estrenada el 19 de diciembre de 1902 en el Teatro Apolo de Madrid.


Elenco del estreno

El señor Miguel: MIGUEL SOLER, Don Alonso: BONIFACIO PINEDO, Blas: JOSE ONTIVEROS, el ventero: JOSE MESEJO, Tomasa. FELISA TORRES, Maritornes: CARMEN CALVO, la sobrina de Don Alonso: TERESA CALVO, su ama de llaves: AURORA RODRIGUEZ, el arriero: ISIDRO SOLER, el cuadrillero: ANTONIO P. SORIANO, el barbero: VICENTE CARRION, el cura: MELCHOR RAMIRO, un gañán: GONZALO MAIQUEZ.

La obra

La zarzuela, que al parecer era la obra predilecta de Chapí, obtuvo un lisonjero éxito en su estreno tanto de público como de crítica, así por ejemplo el crítico Serrano de la Pedrosa escribió con motivo del estreno "la obra debería haberse desarrollado a lo largo de tres actos, ya que la historia quijotesca se queda sólo en anécdota" e Ignacio Jassa apuntilla "yo soy de la misma opinión. En cualquier caso la obra con su particular fisonomía tiene el valor de suponer una aportación original al género chico en un momento crítico de su historia; y se trata de una apuesta valiente en un teatro como el Apolo tan vinculado a la zarzuela chica. Chapí era consciente de la difícil senda que estaba empezando a tomar el género y propuso una salida diferente al mismo aunque luego no fuera secundado por nadie. La idea teatral es brillante: se nos presenta en escena una venta manchega donde un Miguel de Cervantes recién salido de prisión presencia casualmente las nobles extravagancias de un viejo loco y decide tomarlas como punto de partida para escribir un relato donde dar rienda suelta a su propia imaginación. Sin embargo cuando se termina de ver La venta..., la grata sensación que deja esta inteligente trama escénica mágicamente realzada a través de lo que yo casi llamaría música incidental con momentos cantados, tropieza con la extraña sensación de haber visto algo incompleto".

Christopher Webber nos acerca a la obra al escribir "Como muchos de nuestros lectores no habrán tenido la oportunidad de escuchar LA VENTA DE DON QUIJOTE creemos que es procedente hacer a modo de epílogo un pequeño comentario sobre su música. Chapí cuidó la composición de la partitura hasta el último detalle. Partiendo del motivo floreado del viento metal con resonancias antiguas o del memorable punteado de la cuerda escuchado al comienzo de la primera escena el material musical que utiliza Chapí es típico de su último estilo compositivo, desde LA PATRIA CHICA o EL PUÑAO DE ROSAS. El punteado -sorprendentemente anticipador de la jota de LA VILLANA de Amadeo Vives- es utilizado con elegancia a lo largo de los cinco números de la partitura contribuyendo a que la acción progrese con la misma eficacia que en las más conocidas colaboraciones entre el músico y su libretista. La acción se nos muestra desde el punto de vista del señor Miguel (Cervantes, que tendrá idéntica actitud en la más tardía EL HUESPED DEL SEVILLANO) pero el discurso musical está marcado por varias escenas corales llenas de vida, con fluidos diálogos e intervenciones habladas de Don Alonso (Don Quijote), el ventero, Maritornes y otros huéspedes de la venta. La creatividad de Chapí consigue una partitura de indudable inteligencia, con una refinada orquestación y que resulta sumamente agradable al oído. La apasionada declaración amorosa de Don Alonso a Maritornes es una joya donde la ternura y el absurdo se dan la mano. En suma, los cinco números de LA VENTA DE DON QUIJOTE, contabilizando unos veinte minutos de música, sin ser de una absoluta singularidad representan a un Chapí en plenas facultades como músico teatral.".

Escribió Luis G. Iberni "Es posible que se esté ante la época que más intensamente define la unión de miras de Chapí y Fernández Shaw. En un momento en que se estudiaba la figura del Quijote cada vez más y bajo muy diversos prismas -no hay que olvidar lo que supone este mito para los noventayochistas- la acción de Fernández Shaw podría verse incluso como una provocación y más teniendo en cuenta lo que suponía el teatro Apolo. LA VENTA DE DON QUIJOTE es un boceto inspirado en un episodio de la obra de Cervantes. El autor imagina a éste asistiendo a la realización de las hazañas del hidalgo de la Mancha. En alguna medida se plantea en ella una especie de homenaje a la seguidilla manchega. Chapí, que había logrado un dominio notable del lenguaje andaluz, consigue aquí adaptarse al mundo austero musical de La Mancha. Dos elementos fundamentales determinaron esta partitura. Por un lado, la vuelta de Chapí a un planteamiento similar a LA REVOLTOSA. Es una obra coral, donde los conjuntos se imponen por encima de las participaciones individuales. Y si allí era el marco de una casa de vecinos de Madrid, aquí es una fonda manchega. El resultado es una obra global más que notable. El ritmo de seguidilla se impone desde el principio hasta el final de la zarzuela, empezando por el preludio, relativamente breve, que utiliza materiales diversos pero que mantiene ese rotundo homenaje a la danza que invade la pieza. La música fue acogida con entusiasmo. Cecilio de Roda escribía que "Chapí ha hecho una música delicada, finísima que en nada cede, como labor artística a la del libro de Fernández Shaw. Don Quijote está personificado en un tema heroico, lleno de dignidad y nobleza. La Mancha en unas seguidillas manchegas, guitarrescas y de sabor ingenuamente popular, que cambian de color a cada paso; a veces juguetonas y picarescas, otras maliciosas al fundirse con el tema de Don Quijote, deliciosamente cómicas al referirse a Maritornes, jaraneras y ruidosas cuando las cantan los trajinantes que llenan la Venta. Es una poesía de detalles, de cada momento, lograda sólo con el hábil manejo de la paleta orquestal".

Por último consigno la autorizada opinión de José Prieto Marugán "Era éste un intento, de ambos autores, de crear una página de altos vuelos -aprovechando la base de la gran novela cervantina- alejada de las vibrantes melodías que enseguida se hacían populares y que era lo que esperaban los habituales de Apolo. Siempre ha habido reticencias a llevar a Don Quijote a las tablas, pero en esta ocasión la reconocida autoridad intelectual de libretista y compositor acallaron estas críticas y los revisteros elogiaron su trabajo sin reservas, aunque, la verdad es que LA VENTA DE DON QUIJOTE no es una de las mejores obras de esta pareja".

El compositor

Ruperto Chapí y Llorente nació en Villena (Alicante) el 27 de marzo de 1851 y murió en Madrid el 25 de marzo de 1909. Su quintoabuelo, Claudio Sapi era oriundo de Lyon, pero a su hijo se le encuentra en Ayora, y su nieto vive ya en Villena. El apellido se transforma en Chapí posiblemente en 1708. Tras el paso de otras tres generaciones llegamos a la del padre del músico, barbero sangrador y, según el Espasa, gran aficionado a la música en una familia en que se aprendía solfeo al mismo tiempo que a leer y escribir. Primero Villena y luego Bocairente conocen la voluntad de hierro y el talento de un joven abnegado. En 1866 compuso ESTRELLA DEL BOSQUE, su primera zarzuela y en 1867 marcha a Madrid matriculándose en el Conservatorio y viviendo con mil apreturas hasta conseguir en 1872, junto con Bretón, el premio extraordinario del Conservatorio. Desde 1874 reside en Roma y París a causa de haber sido el primer español que logró la concesión del pensionado de número en la Academia de Roma, volviendo a Madrid en 1880. En 1873 compone ABEL Y CAIN, que el Diccionario de la Zarzuela reputa como su primera zarzuela, desde entonces han sido innumerables citando entre ellas MUSICA CLASICA (1880), LA TEMPESTAD (1881), EL MILAGRO DE LA VIRGEN (1884), LA BRUJA (1887), LAS HIJAS DEL ZEBEDEO (1889), EL REY QUE RABIO (1881), EL TAMBOR DE GRANADEROS (1894), LAS BRAVIAS (1896), LA REVOLTOSA (1897), PEPE GALLARDO, LA CHAVALA y CURRO VARGAS (1898), EL BARQUILLERO (1900), EL PUÑAO DE ROSAS y LA VENTA DE DON QUIJOTE (1902) y LA PATRIA CHICA (1907). Además compuso música religiosa, una sinfonía sobre DON QUIJOTE DE LA MANCHA, la famosa FANTASIA MORISCA y varias óperas de las que cito CIRCE (1902) y MARGARITA LA TORNERA (1909), los esfuerzos que hizo para la composición de esta última obra le llevaron a la muerte un mes después de su estreno, hora suprema que le llegó cuando en su delirio agónico balbuceaba la zarabanda de su ópera. Pese a tantas obras, hay que decir con Carlos Gómez Amat que "Bretón compuso numerosas óperas y Chapí cuenta con un extenso catálogo en varios géneros, pero uno y otro siempre serán los autores de LA VERBENA DE LA PALOMA y LA REVOLTOSA".

No se puede olvidar su contribución tanto a la renovación de la Zarzuela rescatándola del italianismo en que estaba inmersa, como al fortalecimiento de los derechos de los autores primero con la creación en 1895/6 de la Sociedad de Autores Compositores y Editores de Música que cristalizó finalmente en la Sociedad de Autores formada en 1901 con la ayuda de Sinesio Delgado y pese a los ataques de los mismos autores que se oponían a su redención: ¡Vivan las caenas si parecen buenas y son de reloj!

El libretista

Carlos Fernández Shaw nació en Cádiz el 23 de septiembre de 1865 y murió en Madrid el 7 de junio de 1911. Licenciado en Derecho sin llegar a ejercer. Poeta, escritor y periodista. En el campo de la música teatral destacó como libretista, sobre todo en las siguientes obras, casi todas en colaboración, con López Silva: LA CHAVALA, LA REVOLTOSA Y LAS BRAVIAS (todas con música de Chapí), con Arniches: LA CANCION DEL NAUFRAGO (música de Morera), otras en solitario como DON LUCAS DEL CIGARRAL (música de Vives) o LA VIDA BREVE (música de Falla).

Sinopsis

El periodista Manuel Soriano, coetáneo del estreno narróla acción en los siguientes términos: "En el patio de una venta de la Mancha, mozos y mozas celebran alegremente la terminación de la siega, cantando y bailando unas seguidillas inspiradísimas. Durante la fiesta comentan que un arriero que está allí hospedado requiere de amores a Maritornes, criada de la venta. Llega el cura de un pueblecillo inmediato, su sobrina, un barbero muy charlatán y el ama de llaves de Don Alonso, a quien buscan, pues hace unos días desapareció de su casa en compañía de Sancho, su criado o escudero, en pos de aventuras maravillosas. El ventero refiere a los llegados que unos arrieros que marchaban por un atajo fueron inopinadamente acometidos por un hidalgo que, a lomos de un caballo y armado con un lanzón, les exigió le entregaran la princesa que creía llevaban cautiva. Los arrieros dieron a Don Alonso y a Sancho una soberana paliza, que puso fin a la aventura.

Unos de los huéspedes de la posada es el señor Miguel, un hidalgo, que sobre la cubierta de un viejo galeón se batió bravamente en Lepanto. Relata la acción con unos vibrantes versos. Terminado el relato, que todos han escuchado con religioso silencio, entre en escena Tomasa, la hija del ventero, seguida de todos los huéspedes que huyen de Don Alonso que ha penetrado en la venta y acomete a cuantos halla a su paso. Don Alonso, en su manía de encontrar aventuras, ha confundido la venta con un castillo y toma a Maritornes, zafia criada, por una princesa encantada y al ventero por dueño del castillo, lo que da lugar a una serie de incidentes cómicos. Don Alonso, no obstante el aspecto de la venta, que nada tiene de castillo, persiste en su creencia y no le convencen de lo contrario las burlas de los aldeanos y las bruscas respuestas del ventero.

Poco antes de medianoche se retiran a descansar todos los huéspedes. Don Miguel se acuesta sobre un costal de paja a falta de más mullido lecho. Cuando todos duermen, aparece en escena el arriero que espera a su adorada Maritornes, que acude, y después llega Don Alonso. Este cree que la moza que su fantasía ha convertido en princesa, viene en su busca, lo que lugar a un bello número musical. Don Alonso se entusiasma y abraza a Maritornes y el arriero, al ver aquello, la emprende a puñetazos con el andante caballero. Se presentan el cura, la sobrina y el ama de llaves que prestan auxilio a Don Alonso. Las exhortaciones del cura no le calman y por ello le dice que en su casa solariega le esperan unos opulentos magnates, llegados de lejanas tierras, que vienen en su busca, pues lo reclama una princesa de Etiopía que necesita de la eficaz ayuda de su poderoso y esforzado brazo.

En cuanto oye esto Don Alonso, se dispone a marchar con Sancho, su escudero, quien cree que aquel viaje le puede conducir a obtener el mando de una ínsula. En este momento nace en el cerebro de Don Miguel -Cervantes- su maravillosa e inmortal obra. Termina la comedia con un cuadro plástico que representa la célebre aventura de los molinos.".

Índice de escenas

Comedia lírica en un acto con los siguientes números musicales: Acto único: 1. Preludio y seguidillas "¡Pronto! ¡Pronto!¡Pronto! 2. Estrofas y coro "¡Ay, Don Alonso! 3. Melodrama, endecha y coro "En el cielo de Oriente la luna raya". 4. Conjunto "¡Todos están locos aquí menos yo! 5. Final "¡En marcha vamos!".

Personajes

Los principales son los siguientes:

Tomasa: Hija del ventero. Soprano.
Maritornes: Idealizada criada de la venta. Soprano.
La sobrina de Don Alonso: Soprano.
Señor Miguel: Cervantes. Bajo.
Don Alonso: Don Quijote de la Mancha. Barítono.
Blas: Sancho Panza. Actor.

Discografía

No me consta que exista ninguna grabación comercializada, aunque en el ámbito de los aficionados a la zarzuela se ha extendido la que se hizo, creo que de la emisión por Radio Clásica, de su puesta en escena en el Teatro de la Zarzuela en marzo de 2005 y en la que intervino la Orquesta de la Comunidad de Madrid dirigida por Lorenzo Ramos y el Coro del Teatro de la Zarzuela dirigido por Antonio Fauró. El elenco de cantantes fue el siguiente: Gloria Sánchez en Tomasa, Enrique Baquerizo en Don Alonso, Fernando Cayo en señor Miguel, María Auxiliadora Toledano en Maritornes, Celestino Valero en Blas, Marta Molina en la sobrina de Don Alonso, Jesús Landi, en el ventero, Emilio Sánchez en el arriero, Javier Alonso en un gañán, Daniel Llorente en un cuadrillero, Carmen Belloch en el ama de llaves, Angel Burgos en el cura y Luis G. Gámez en el barbero.

Por la información proporcionada por el catálogo de la Biblioteca Nacional sabemos que el sello Montilla en 1958 editó un disco titulado "Oberturas de España" en el que José Luis Lloret dirigía a la Orquesta de Cámara de Madrid y en el que se incluyó una "Fantasía" de la obra que nos ocupa.

Videograbaciones

Aunque no conozco ninguna completa, al hurgar en internet para buscar información para esta reseña, me encuentro con que existe un vídeo de esta obra de la representación llevada a cabo durante la temporada de zarzuela de junio de 2005 en el Teatro Segura de Lima organizada, al parecer, por la Asociación Romanza y en la que Espartaco Lavelle Terry dirigió a la Orquesta Nacional de Perú. Los cantantes y personajes fueron los siguientes: José Marino en Blas, Antonio Torres en Don Alonso, Caridad Herrera en Maritornes, Mónica Canales en Tomasa, Heriberto Zavalega en el ventero, Carlos Martínez en el arriero, Xenón García en un cuadrillero y Emilio Montero en señor Miguel. Yo sólo he podido "catar" un pequeño fragmento de esta grabación que está subido en youtube. Pero la importancia para nuestro género y nuestro entorno estriba en que, al parecer, esta grabación es la que se exhibió el 29 de enero en el ciclo cine forum organizado en Alicante por la Asociación Cultural Promúsica Española con la colaboración de la Fundación Manuel Peláez Castillo y el Club Información. Este ciclo del que ha hablado en nuestro Foro, José Manuel en diversas participaciones, para mi tiene excepcional importancia, pues no sólo de pan vive el hombre: zarzuela en vivo o en conserva, sino de otras actividades que, como esta, cuentan con la intervención de grandes artistas, en este caso la eminente soprano Ana María Sánchez (que aseguró estar "muy orgullosa" de las asociaciones que trabajan para acerca al público la música española. Por eso, dio las gracias "a todas las compañías" que "con mucho sacrificio" hacen posible que la zarzuela "siga viva", un género que "siempre ha sido tratado como la hermana pequeña de la ópera". La soprano, que este año tiene numerosas citas en diferentes teatros de España, como el Liceo, criticó a quienes "recortan de la cultura" y "no se dan cuenta de que luego se lo van a gastar en instituciones penitenciarias".) o de entendidos y enamorados de la zarzuela como nuestro ilustre compañero de Foro, Elías Bernabé presentador y moderador (que habló de esta obra que, casi olvidada en la actualidad, alcanzó un sonoro éxito en su estreno y recibió muy buenas críticas.).

Bibliografía y otras fuentes

He utilizado la siguiente:

"Diccionario de la Zarzuela", coordinado por Emilio Casares Rodicio.
"Historia de la zarzuela", volumen I, de Juan Arnau (Zacosa).
"Chapí" de Angel Sagardía. Editorial Espasa Calpe.
"Dos valores mal conjuntados" artículo de Ignacio Jassa Haro en zarzuela.net en 2005.
"Un comentario sobre la música de Chapí" de Christopher Webber en misma fuente.
"El teatro lírico de Chapí y Fernández Shaw" artículo de José Prieto Marugán en Opus Música en mayo de 2009.

Marbella, 16 de marzo de 2010

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

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