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La tabernera del puerto

Romance marinero en tres actos, el último dividido en dos cuadros
Texto original de FEDERICO ROMERO y GUILLERMO FERNANDEZ-SHAW
Música de PABLO SOROZABAL
Estrenada el 6 de mayo de 1936 en el Teatro Tívoli de Barcelona


Elenco del estreno

Marola: CONCHITA PANADÉS, Abel: ESTRELLA RIVERA, Antigua: MARÍA ZALDIVAR, Juan de Eguía: MARCOS REDONDO, Leandro: FAUSTINO ARREGUI, Simpson: ANIBAL VELA, Chinchorro: JOAQUÍN VALLE, Verdier: ANTONIO RIPOLL, Ripalda: ANTONIO PALACIOS

La obra

LA TABERNERA DEL PUERTO se estrenó el 6 de mayo de 1936 en el Teatro Tívoli de Barcelona. Pocas obras han mantenido una confusión tan grande sobre la fecha de su estreno como la que nos ocupa; veamos las distintas opiniones que se decantan sobre otras fechas, entresacadas de los medios que se citan y de las aportaciones habidas en el Debate del Foro Nueva Zarzuela entre los días 1 y 8 de mayo de 2006, en que intervinimos Enrique Megías, Elías Bernabé (que inició el “hilo”), Juan José Rodríguez de los Ríos, yo mismo y, por mi mediación, José Prieto Marugán:

- 10 de mayo de 1936: El folleto que editó el Ayuntamiento de La Coruña relatando la grabación de Audivis que tuvo lugar en el Teatro Rosalía de Castro de dicha ciudad entre los días 18 y 22 de octubre de 1995. El librito que acompaña la grabación de Audivis. “El libro de la zarzuela” de Daimon. El libro “La Zarzuela” de Salvat. El libro “La Zarzuela” de Garoya y Ordoñez. El librito del DVD del Festival de Canarias. El Catálogo de la SGAE dedicado a Sorozabal. Todas las publicaciones de Roger Alier y Enrique Suárez.
- 10 de marzo de 1936: El librito anexo a la grabación de Hispavox.
- 16 de mayo de 1936: El Diccionario de la Zarzuela. El librito anexo a la versión de Blue Moon. Cosme Marina, Manuel García Franco y Ramón Regidor García. Dos ediciones del libreto.
- Mayo de 1936: El libro “La Zarzuela” de Zacosa (Juan Arnau).
- Sábado de gloria de 1936: El maestro Sorozabal en sus Memorias.
- 6 de mayo de 1936: Marcos Redondo en su autobiografía. José Prieto Marugán en su artículo “La Tabernera del Puerto” en el número de abril de 2006 de la revista Opus Música. Informaciones conservadas en el “Archivo Fernández Shaw“ de la Fundación Juan March. El diario “El Noticiero Universal” de Barcelona en su edición del 4 de mayo de 1936. El diario “La Noche” de Barcelona en su edición de 5 de mayo de 1936.
- 6 de abril de 1936: Programa de mano y libreto editados por el Teatro de la Zarzuela en 2006.

Tras el debate quedaron en pie las dos últimas fechas, la del 6 de abril defendida por Enrique Megías y Elías Bernabé, se basa en el citado programa de mano del Teatro de la Zarzuela y documentación anexa y partió de la declaración del maestro Sorozabal en sus Memorias de que la zarzuela se estrenó el sábado de gloria de 1936 y en la asunción que de dicha declaración hace el Teatro de la Zarzuela, si bien resulta que el 6 de abril fue lunes santo y no sábado de gloria. Evidentemente el insigne músico confundió la mención de “sábado de gloria” con la del estreno en Madrid cuatro años después, un 23 de marzo de mal recuerdo para el compositor por la actitud que con el mostraron desaprensivos colegas. Entre la documentación que cita Elías Bernabé destaca la crítica teatral de “La Vanguardia” del 8-4-1936, que, si no es un lapsus, es argumento de gran fuerza pero no mayor que la contradictoria que cito en apoyo de la siguiente fecha..

La fecha de 6 de mayo, que mantuvimos en el debate Juan José Rodríguez de los Ríos, José Prieto Marugán (a través de mi “post” del 5 de mayo de 2006) y yo, y que hoy ratifico, se basa en la opinión de Marcos Redondo en sus Memorias, manifestada de forma que impide se trate de un lapsus, pues explica como hasta el 31 de marzo estuvo en el Teatro Apolo de Valencia y como hasta el 26 de abril no debuta en el Tívoli de Barcelona, primero con LA DEL MANOJO DE ROSAS “mientras se montaba el estreno de LA TABERNERA DEL PUERTO” y el día 6 de mayo con la obra que nos ocupa. Pero además esta opinión se ve reforzada por la investigación de José Prieto Marugán en los papeles de la Fundación March entre los que ha manejado los originales de los artículos de prensa de 4 y 5 de mayo de los diarios “El Noticiero Universal” y “La Noche”; el Sr. Prieto Marugán indica en su aportación “que los propios autores también dan esta fecha”.

El éxito fue enorme, en palabras de Marcos Redondo, y Sorozabal apunta que “el éxito nos acompañó a todos, mejor dicho, a casi todos, porque Vela no pudo con su papel, pasando inadvertido” poco después fue sustituido por Manuel Gas, que bordó el papel. Es curioso que una obra concebida originalmente para barítono, en atención a Marcos Redondo, ya que, como el mismo Sorozabal nos cuenta, “la mayor parte del público venía a verle y a escucharle a él, no a mi obra, simple pretexto” ha terminado siendo más obra de tenor, yo creo que fundamentalmente gracias a la milagrosa aparición de Alfredo Kraus, y el famoso “No puede ser” ha sido piedra de toque de todos los tenores españoles desde entonces. Por cierto que el “Chíbiri, chíbiri” no formó parte de la partitura hasta el estreno madrileño, tras la guerra civil.

Como dijo Elías, nuestro compañero de Foro, en una aportación que dejé íntegramente anotada en la reseña de LA DEL MANOJO DE ROSAS “No deja de ser curioso que dos de los grandes éxitos de nuestra zarzuela y sobre todo de Sorozábal, los compusiera el músico vasco porque otros colegas los rechazaron. Si Moreno Torroba dijo nones a “La del manojo”, Guridi hizo lo propio cuando se le ofreció el libreto de “La tabernera”, porque en aquel entonces estaba musicando otra obra de corte marinero: “Mari Eli”. A Sorozábal lo de las vicetiples parece ser que no le iba mucho. En el libreto de “La tabernera” también aparecía un grupo de ellas, vestidas de marino americano. En su lugar compuso la romanza de Simpson. Nunca sabremos si Ascensión y Marola hubieran sido tan populares y celebradas de no haberles puesto música Sorozabal. Lo que sí sabemos es que la zarzuela que compuso Guridi cuando rechazó “La tabernera” está totalmente olvidada”.

Al decir del Padre Sopeña, se inicia la obra con un breve trozo orquestal que es, sin embargo, algo así como el “leit motiv” reflejando no el mar nacarado, tranquilo, sino el rugiente sobre el que cabalgan las pasiones del romance marinero. Una vieja y conocidísima canción popular, “Eres blanca y hermosa como tu madre”, y la inevitable “Salve marinera” van aupadas por una orquestación poderosa y refinada, verdadera protagonista. La habanera que sigue no es “castiza” en el sentido madrileño de la palabra; es sinfónica en su base y en el color montado sobre el ritmo: sobre ella marcha el canto de Juan, trágico y lleno de nostalgia flanqueado por pasajes a dúo con Simpson y a trío con Verdier, verdadera presentación del “carácter” de Juan. El número cómico es, como en todas las obras de Sorozabal, originalísimo, lejano del tópico tonto que venía arrastrando la zarzuela: aquí, la instrumentación, de manera radiante, sin copiar nada, nos da el típico sabor marinero y vasco. El dúo que sigue, clave de esta obra, demuestra lo escrito hace un momento: brillan las voces al máximo, lírica y dramáticamente -el dúo se estructura a través de ese rico y claro contraste- porque la expresión amorosa se presenta directa, desnuda de artificios. No en vano Sorozabal tiene como página predilecta el dúo de OTELLO de Verdi. Termina el acto con un coro que dialoga con Marola, diálogo sobre ritmo de vals, pero no un vals de danza sentimental y ligera sino un vals marinero, algo rudo, poderoso, que se resuelve líricamente con la preciosa copla de Leandro.

El segundo acto, después de recordarnos con delicadeza la canción popular que ha servido de pórtico, nos lleva a la romanza de Marola, logradísima; el virtuosismo, la ligereza no son pegote de lucimiento sino expresión de ingenuidad que contrasta con la rudeza para darnos un retrato fiel del personaje. La canción siguiente, la de Juan, es uno de los más singulares hallazgos de Sorozabal: la deliciosa “vasquería” y luego las vocalizaciones a lo Rossini, estilizadas, son también “retrato”. El número siguiente con su luz blanca de luna sobre el negro podría ser definido en su hábil tenebrismo como “barojiano”. La fuerte, buenísima dinámica de este acto, reserva como penúltimo número, de gran fuerza, la romanza de Leandro, apasionada, brillante, directa, grito con orden, locura para el público. Un delicioso trío es como un descanso para la gran escena final donde van desfilando, uno a uno, los retratos de los personajes hasta la voz solitaria, ingenua, pobrecita, de Abel, cortada por esos acordes finales, llenos, rudos pero solemnes -“tutti, sin ruido” dice exacta y bellamente la partitura- donde resuenan esas “catedrales sumergidas” que todo mar vivo lleva dentro.

En el tercer acto volvemos al clima inicial, ampliado ahora en potencia dramática, tan honda que, sin señalar copia ni influencia volvemos a acordarnos del OTELLO de Verdi. Sobre la orquesta, espejo de la tempestad que crece, el dúo amoroso y desesperado de Marola y Leandro hasta el grito que recoge y engrandece la orquesta cerrándose en coral potente. Un breve, delicioso, originalísimo -pimpante y melancólico- intermedio con Abel sirve de puente para la escena final, donde se vuelca la humanidad de Juan, encontrándose a sí mismo con el arrepentimiento, mientras Marola y Leandro aparecen salvados.

El compositor:

Pablo Sorozabal nació en San Sebastián el 18 de septiembre de 1897 y murió en Madrid el 26 de diciembre de 1988. Se inició musicalmente en San Sebastián primero en la Academia de Bellas Artes estudiando solfeo con Manuel Cendoya, luego en el Orfeón Donostiarra en que estudió violín con Alfredo Larrocha y piano con Germán Cendoya y finalmente como violinista en la Orquesta del Gran Casino dirigida por el citado Larrocha y eventualmente por Fernández Arbós quien en 1919 propició su llegada a Madrid integrado en la Orquesta Sinfónica de Madrid. De allí su salto a Alemania, pensionado, en donde consolidó sus conocimientos de composición, violín y dirección de orquesta. Durante varios años (hasta 1932) estuvo a caballo entre Alemania y Madrid, en donde iba componiendo KATIUSKA e incluso la posterior ADIOS A LA BOHEMIA, contándose que ni los mismos libretistas de KATIUSKA confiaban en él por no ser músico de teatro, pero, según La Voz de San Sebastián antes del estreno, “la obra llegó a Marcos Redondo, el barítono de las delicadezas, de la verdadera sapiencia de cantor y gusto. Sorozabal encontró al poderoso padrino que había de presentar su obra ante el público”. Además de su actividad como compositor, sobre todo de zarzuelas (aunque también hay en su haber obras sinfónicas), destacó en la Dirección de Orquesta desempeñando durante los dos primeros años de la guerra civil la de la Banda Municipal de Madrid, lo que a la postre le causó sinsabores derivados de su carácter fuerte e independiente y del “desvío”, por utilizar un eufemismo, que le demostraron las instancias oficiales y con que le obsequiaron algunos de sus compañeros como, al parecer, Guerrero y Moreno Torroba, no pudiendo pese a todo dar con Sorozabal en tierra. De su producción zarzuelística detallaré: KATIUSKA (1931), LA ISLA DE LAS PERLAS y ADIOS A LA BOHEMIA (1933), LA DEL MANOJO DE ROSAS (1934), LA TABERNERA DEL PUERTO (1936), CUIDADO CON LA PINTURA (1939/40), BLACK EL PAYASO (1942), LA ETERNA CANCION (1945), LOS BURLADORES (1948), ENTRE SEVILLA Y TRIANA (1950) y LAS DE CAIN (1958).

Los libretistas

Guillermo Fernández-Shaw Iturralde, nació en Madrid el 26 de febrero de 1893 y allí murió el 17 de agosto de 1965; hijo de Carlos Fernández Shaw (libretista de LA REVOLTOSA, LA VIDA BREVE y muchas más) siguió sus pasos académicos, estudiando Derecho, profesionales, ejerciendo el periodismo, y vocacionales como libretista teatral. Es esta la faceta que nos ocupa y en la que sucedió a su padre fallecido en 1911, heredando de él su gracia gaditana y …a su amigo Federico Romero que se convirtió en su colaborador hasta 1951, época en la que estrenaron LA CANCION DEL OLVIDO de Serrano en 1916, DOÑA FRANCISQUITA de Vives y EL DICTADOR de Millán, en 1923, EL CASERIO de Guridi en 1926, LA ROSA DEL AZAFRAN de Guerrero en 1930, LUISA FERNANDA de Moreno Torroba en 1932, LA TABERNERA DEL PUERTO de Sorozabal en 1936, finalizando su “entente cordial” con LA LOLA SE VA A LOS PUERTOS del compositor y guitarrista granadino Angel Barrios sobre la obra de Antonio y Manuel Machado. Luego todavía estrenó con su hermano Rafael, EL CANASTILLO DE FRESAS de Guerrero en 1951, EL GAITERO DE GIJON de Romo en 1953 y MARIA MANUELA de Moreno Torroba en 1957. Fue Laureado con la Legión de Honor francesa y su labor literaria se extendió también a la poesía y a la traducción de autores del calibre de Rostand, Goethe y Schiller.

Federico Romero Sarachaga, nació en Oviedo en noviembre de 1886 (el día 11 según el Espasa y el 15 si hacemos caso al Diccionario de la Zarzuela) y murió en Madrid el 30 de junio de 1976, pero aunque vivió también en Zaragoza, se le considera “manchego de pro” al no haber perdido su relación con La Solana desde que su familia se instaló allí a principios del siglo XX y al haber colaborado decisivamente en “La Rosa del Azafrán” zarzuela emblemática de esa región, musicada por otro manchego ilustre. Muy amigo de Carlos Fernández Shaw, a su muerte comenzó una colaboración con su hijo Guillermo que duró cuarenta años y que fructificó en obras como: LA CANCION DEL OLVIDO de Serrano en 1916, DOÑA FRANCISQUITA de Vives y EL DICTADOR de Millán, en 1923, EL CASERIO de Guridi en 1926, LA ROSA DEL AZAFRAN de Guerrero en 1930, LUISA FERNANDA de Moreno Torroba en 1932, LA TABERNERA DEL PUERTO de Sorozabal en 1936 y LA LOLA SE VA A LOS PUERTOS de Barrios en 1951, destacadas de entre su producción de 65 obras. Fue impulsor en 1932 de la Sociedad General de Autores de España, y su denodado cariño por los temas madrileños y manchegos fue reconocido al ser nombrado miembro de número del Instituto de Estudios Madrileños e hijo adoptivo de La Solana.

Sinopsis

El marinero Verdiet que ha perdido la fe y no cree en la justicia divina llega al puerto de su ciudad natal del que ha estado seis años ausente. Allí se entera de que hay una taberna nueva a la que acuden los marineros atraídos por la belleza de Marola que regenta la taberna ayudada de su compañero Juan de Eguía. Todos los marineros están enamorados de Marola y todas las mujeres están celosas de ella. Verdier se reúne con sus antiguos compañeros Simpson y Juan de Eguía y rememoran sus días de juventud v sus aventuras. Ripalda dueño del café del Vapor disgustado por la falta de clientes, ya que todos acuden a la taberna de Marola, trama contra esta escenas de celos y siembra cizaña entre el matrimonio de Antigua y Chinchorro. Juan de Eguía quiere hacer contrabando con una partida de cocaína y comunica a Marola que como Leandro está enamorado de ella, ha de convencerle para que él sea el que lleve a cabo esta operación, Marola duda, no sabe si atender la propuesta de Juan de Eguía o salvar de una situación enojosa a Leandro, por el que siente un verdadero y apasionado amor. Por fin se decide a hacerle la propuesta a Leandro. Los planes de Marola y Juan de Eguía son descubiertos por el marino inglés, Simpson quien denuncia a Leandro que va a ser juego de los manejos de Juan de Eguía para llevar a cabo una operación de contrabando. Leandro queda abrumado; él pensaba que el amor que le había demostrado Marola era sincero y ahora se da cuenta de que es falso e interesado. Marola está desesperada porque ama con pasión a Leandro y decide explicarle todo el asunto. Habla con él, le declara su amor y le explica que Juan de Eguía es el padre de ella y que ahora le ha pedido su colaboración para llevar a cabo la operación del contrabando. Leandro comprende toda la situación y ambos entonan un apasionado dúo de amor, Marola no quiere abandonar a Leandro y decide acompañarle en la barca en que ha de salir al día siguiente con la partida de cocaína. La gente, murmuradora al ver a Marola y a Leandro salir, imagina que ambos se escapan para emprender una nueva vida lejos de Juan de Eguía. Juan de Eguía a quien le abruman los remordimientos explica a todos su verdadera identidad. Declara que él es el padre y no el marido de Marola y que ha cometido la infamia de arrastrar a Leandro y a Marola a la aventura del contrabando. Comprende el sacrificio de Leandro, quien por obtener el amor de Marola, ha accedido a realizar esta operación. Todos están indignados y gritan: «Juan de Eguía es el culpable». Aparecen en el puerto Marola y Leandro seguidos por los carabineros. Juan de Eguía se declara culpable y los carabineros le apartan de la pareja y le conducen con ellos. Marola y Leandro enlazan sus manos y Verdier declara que ahora sí cree en Dios y en la justicia divina. Leandro entra en la taberna con Marola y la rutina vuelve al pueblo.

Indice de escenas

La obra se desglosa musicalmente en tres actos y los siguientes números:

Acto I: 1. Introducción orquestal y escena “Eres blanca y hermosa…..¡Ay que me muero por unos ojos!....Salve, Señora, Reina y Madre de misericordia!. 2. Terceto “Hace días te esperaba” y habanera “Bajo otros soles, por otros mares”. 3. Dueto cómico “Ven aquí camastrón…..¡Ay pobre de mi! mi vieja está borracha”. 4. Dúo de Marola y Leandro “Todos lo saben…..Marinero vete a la mar”. 5. Final del acto I “Aquí está la culpable….Si a tu marido tú le quieres agradar”.

Acto II: 6. Preludio y escena de la taberna “Eres blanca y hermosa….¿Quieres tú cantar una canción? tabernera graciosa”. 6b. Romanza de Marola “En un país de fábula….Yo también soy un pájaro viejo”. 6c. Romanza de Juan de Eguía “La mujer de los quince a los veinte….chíbiri chíbiri”. 7. Romanza de Simpson “Despierta, negro, que viene el blanco….La luna es blanca muy blanca”. 8. Romanza de Leandro “¡No puede ser!….los ojos que lloran no saben mentir”. 8bis. Raconto de Marola, recitado “Yo soy de un puerto lejano”. 9. Terceto cómico “Marola resuena en el oído”. 10. Final del acto II “Yo no te comprendo, ¿qué es lo que pretendes? padre…..¡Marola! ¡Marola! Esta dama remolona va a tenerme que escuchar.

Acto III: 11. Dúo de Marola y Leandro “¿No escuchas un grito que suena lejano?....Por el ancho mar en la noche”. 12. Recitado “En la taberna del puerto desde que no hay tabernera” y canción de Abel “¡Ay que me muero por unos ojos!. 13. Romanza de Juan de Eguía “¡No! No te acerques”. 14. Final “¡Son ellos! era verdad….Yo sólo fui culpable…..Ripalda, ¡ya voy creyendo que hay Dios!

Personajes

Los principales son los siguientes:

Marola: Tabernera hija de Juan de Eguía, enamorada de Leandro. Soprano.
Abel: Joven músico de Provenza. Soprano
Antigúa: Mujer de Chinchorro, bebedora como él. Tiple cómica.
Leandro: Marinero enamorado de Marola. Tenor
Juan de Eguía: Contrabandista, padre de Marola. Barítono.
Simpson: Amigorro y socio de Juan de Eguía. Bajo.
Verdier: Marino marsellés de bajos fondos, socio de los anteriores. Barítono.
Chinchorro: Borrachuzo patrón de un barco. Actor cantante.
Ripalda: Dueño del café cercano a la taberna en que trabaja Marola. Actor cantante.

Discografía

Basado sobre todo en la sección discográfica de esta página web, y buscando más bien el dato de identificación que la rigurosidad a veces difícil por la disparidad encontrada en las distintas fuentes consultadas, detallo las versiones siguientes:

Odeón/La voz de su amo/Columbia/Blue Moon 1936/1943 - Esta publicación recoge en realidad 10 fragmentos (de los 17 que integran la zarzuela) correspondientes a tres versiones distintas, según detalle:

Odeon 1936 - Dirige Pablo Sorozabal y cantan Marcos Redondo, Anibal Vela y Antonio Ripoll. Contiene sólo los números musicales 2 y 13 de la obra.

La voz de su amo 1936: Dirige Pascual Godés y cantan María Espinalt y Vicente Simón. Contiene los números musicales 4, 6b., 8 y 11 de la zarzuela.

Columbia 1943 - Dirige Pablo Sorozabal a la Gran Orquesta del Teatro Reina Victoria y cantan Pepita Embil, Antonio Medio, Manuel Gas, Enriqueta Serrano y Manuel Alares. Contiene los números musicales 3, 6c., 7 y 9.

Hispavox 1962 - Pablo Sorozabal dirige a la Orquesta de Conciertos de Madrid y a los Coros líricos de Hispavox y cantan Leda Barclay, Enriqueta Serrano, Luisa Espinosa, Alfredo Kraus, Renato Cesari, Jorge Algorta, Enrique Fuentes, José Ramón Henche y José Marín.

Zafiro - No me consta el año de grabación. Dirige la orquesta Pablo Sorozabal y los Coros Cantores de Madrid, José Perera. Cantan Isabel Penagos, Julián Molina, Pedro Farrés, Julio Catania, Alicia de la Victoria, Clara Martínez, Eduardo Fuentes, Ramón Regidor y Luis Frutos.

Alhambra 1968 - Dirige la orquesta Pablo Sorozabal y los Coros Cantores de Madrid, José Perera. Cantan Ana Higueras Aragón, Juan Manuel Ariza, Manuel Ausensi, Victor de Narke, Alicia de la Victoria, Carmen Rodríguez Aragón, Eduardo Fuentes, Ramón Regidor y Luis Frutos.

Audivis 1995 - Dirige Víctor Pablo Pérez a la Orquesta Sinfónica de Galicia y al Orfeón Donostiarra y cantan María Bayo, Plácido Domingo, Juan Pons, Enrique Baquerizo, Rosa María Ysas, Isabel Monar, Emilio Sánchez, Juan Jesús Rodríguez y Jesús Castejón.

La romanza de Leandro “No puede ser” ha sido grabada por muchos tenores además de los ya reseñados, destacando entre ellos, José Carreras, José Bros, Rolando Villazón y hasta Luis Mariano.

Videograbaciones

La zarzuela completa ha sido editada en DVD por el Festival de Canarias, no aconsejable a tenor de lo leído en el Foro Nueva Zarzuela. También, aunque creo que no comercializada, por la Peña Lírica Alicantina en grabación de 22 de octubre de 1995 que yo tengo gracias a la gentileza de un amigo.

Televisión Española ha ofrecido en muchos programas recitales en que se han escuchado fragmentos de esta obra, destacando la romanza de Leandro “No puede ser” por Alfredo Kraus, Plácido Domingo, José Carreras y Pedro Lavirgen. Además detallo un programa de 1991 en que la Compañía Amadeo Vives, dirigida por Francisco Navarro acompañó a Ana María González y José Carreras en una selección de la obra que incluía “Eres alta y hermosa”, “En un país de fábula” y “No puede ser”, y otro programa de 5 de enero de 1995 en que Angeles Blancas y Stefano Paletchi cantaron “En un país de fábula” y “Despierta negro”, respectivamente acompañados por la Orquesta Sinfónica Municipal de Madrid dirigida por Miguel Rosa.

Bibliografía

He utilizado la siguiente:

“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.
“Historia de la zarzuela”, volúmen II, de Juan Arnau (Zacosa).
“Enciclopedia Espasa”
“La Tabernera del Puerto” notas anexas al CD de Blue Moon, firmadas por Antonio Massísimo.
“Un hombre que se va “, Memorias de Marcos Redondo. Planeta.
“La Tabernera del Puerto” comentario del Padre Sopeña adjunto al doble vinilo de Alhambra.
“La Tabernera del Puerto” artículo de José Prieto Marugán en el número de “Opus Música” correspondiente a abril de 2006.
Página de cantables de “Pepi” en nuestra página web abajo citada.

Marbella, 12 de abril de 2008

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

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