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Katiuska

Opereta en dos actos, en prosa y verso
Texto original de E. GONZÁLEZ DEL CASTILLO y MANUEL M. ALONSO
Música de PABLO SOROZÁBAL
Estrenada el 27 de enero de 1931 en el Teatro Victoria de Barcelona


Elenco del estreno

Katiuska: GLORIA ALCARAZ, Olga: AMPARO ALBIACH, Pedro Stakof: MARCOS REDONDO, Príncipe Sergio: MATEO GUITART, Coronel Bruno Brunovich: ANGEL DE LEÓN, Boni: JOSÉ ACUAVIVA

La obra

Esta obra ha tenido muchos avatares que voy a intentar exponer, empezando por el de ser titulada como opereta y no como zarzuela. Sobre este tema genérico hubo hace algún tiempo un esbozo de debate en el Foro Nueva Zarzuela a raíz de la pregunta de algún aficionado y no me acuerdo si fue El Pichi el que explicaba la diferencia entre opereta y zarzuela, pero el tema no fue acotado con rotundidad, yo diría que porque es tema menor que no afecta a la esencia del género y quizás se ha utilizado esa denominación para obras cuyo argumento no se ha desarrollado en el ambiente castizo o regional español, como ocurre por ejemplo MOLINOS DE VIENTO, LA GENERALA, esta KATIUSKA, etc..... Un apunte más de fondo aporta una voz autorizada, la del Padre Federico Sopeña que por un lado achaca el nombre de opereta al intento de Sorozabal de desembarazarse del “mal rollo” de la procaz revista, a la sazón en auge, y por otro lado me parece entender que reivindica para Katiuska el “concepto” zarzuela aunque vestido de la “forma” opereta. Creo que merece la pena dejar hablar a Sopeña sobre esto; así sobre lo primero, dice literalmente: “Katiuska no se titula zarzuela sino opereta. Quiere ser, pues, música ligera. En aquella época la fuerza que hoy tiene la canción venía especialmente del teatro: danzas rusas, fox, de Katiuska se hicieron popularísimas pronto, pero sabiendo quien las cantaba, que se trataba de música, de buena música, como lo había sido la opereta en Viena y en París durante el siglo XIX. Sorozabal está en esa línea: mientras los compositores de zarzuela de entonces descienden muchos escalones para acercarse a la procaz “revista” de aquellos tiempos, el músico donostiarra alza su punto de mira. Por ejemplo frente al tradicional gracioso de nuestro teatro lírico, que podía cantar mal y aun no tener voz, Katiuska fue pedestal para que en su papel divertido se consagrara una artista tan fina, tan sugestiva como Enriqueta Serrano. Otro ejemplo: el “si vas a París papá” canción vodevilera, vulgar, de moda entonces, fue vencida por el “A parís me voy” de Sorozabal, divertida música, sí, pero obra de excelente música.” Sopeña, sobre el segundo tema antes apuntado, dice literalmente: “Aunque Katiuska se llama opereta, hay algo que está ligado con la zarzuela tradicional: el acento sobre la romanza, sobre lo emotivo. No la ligereza con cierto barniz de sentimentalismo típico de la opereta, sino la tradicional expresión lírica, la honda y fuerte expresión amorosa creada por un músico que se sentía actual y romántico a la vez. El gran músico de teatro que es Sorozabal se ve aquí, en esta obra de juventud, pues a través de la romanza nos da personajes que no son títeres, sino personajes de carne y hueso. Hay en esas romanzas, que pronto se hicieron popularísimas, una gradación hábil e instintiva a la vez: la voz grave de barítono expresando una emoción no ruda, pero si resueltamente varonil, fácil a la violencia y la voz de Katiuska que, deseando como escaparse hacia la pajarería de las tiples ligeras, se centra en un lirismo ingenuo y hondo al mismo tiempo, mientras que el tenor, por el mundo caído que representa, se lo coloca en un cierto tono gris logradísimo musicalmente”.

Otro avatar de esta obra lo constituye el nombre de la obra, iba a llamarse Katiuska solamente, pero un problema con un “listo”, que lo registró anticipadamente en la Sociedad de Autores, provocó la coletilla de “la mujer rusa”, que luego fue cambiada por la de “la Rusia roja” por motivos propagandísticos-políticos en aquella época, que tras la guerra civil, desnudaron el nombre de coletillas, ahora también por esos motivos nada literarios ni musicales, aunque de signo contrario.

En cuanto al estreno propiamente dicho, estaba previsto para finales de 1930, pero el éxito que seguía obteniendo “El cantar del arriero” condicionó la demora, aumentando la expectación, pues ya se habían grabados los discos, aunque no puestos a la venta, y algo se habría filtrado. Llegó el 21 de enero de 1931 y el éxito fue tremendo por la música y los intérpretes pero no por el libreto que no fue bien acogido, y así lo asume el mismo Marcos Redondo en sus Memorias, al preguntarse “¿Respondió el libro a esa gran expectación? A mi parecer, no. El libro Katiuska o la Rusia roja, como se llamaba la obra la noche de su estreno, defraudó por completo al público, sobre todo el segundo acto”. Tan fue así que en diez días se realizó un segundo acto totalmente distinto que fue el que triunfó, y desde entonces no ha dejado de hacerlo, como ocurrió el 11 de mayo de 1932 cuando en el Cine Rialto de Madrid Katiuska “confirmó la alternativa”. Yo tuve la suerte de ver Katiuska en Salamanca en 1965 en el Teatro Bretón a la compañía de Tamayo, la protagonista me parece que se llamaba María Antonia Rey y me agradó mucho por el gusto y la sensibilidad con que cantó, Pedro Stakof fue Raimundo Torres al que después de la función tuve ocasión de conocer y saludar en la Plaza Mayor; aunque él era más un barítono dramático y la partitura estaba hecha para otro tipo de voz, me entusiasmó. Por cierto que el Diccionario de la Zarzuela señala que muchos años después del estreno Sorozabal bajó medio tono la romanza de barítono “la mujer rusa” inicialmente concebida para el registro vocal de Marcos Redondo, lo que aun hoy habrá que tener en cuenta a la hora de “calificar” versiones.

Ya publicada esta Reseña, y dentro del Foro Nueva Zarzuela, Elías la enriquece con el siguiente comentario que le agradezco:

“Tan solo quisiera, con tu permiso, hacer una pequeña aportación sobre la revisión del segundo acto de “Katiuska”, tras la noche de su estreno, que creo será de tu interés y del de los foreros. Creo entender que no dispones del libro autobiográfico de Pablo Sorozábal. Son muchos los grandes amantes de la zarzuela que no han podido hacerse con él. Debes luchar lo indecible por conseguirlo, aunque no es fácil. Su propio hijo tan solo tiene un ejemplar, pues después de mucho indagar sin éxito contacté con él por teléfono, allá por 1999, y no pudo atender mi demanda. Apenas dos semanas después lo conseguí del modo más inesperado y surrealista imaginable. Te digo esto, porque en esta autobiografía de Sorozábal, y tras estrenarse “Katiuska” en Barcelona, se acometió la revisión de la obra, como tú muy bien indicas. La misma noche del estreno ya detectaron sus autores que debían modificar el segundo acto. Hay un dato que, según el compositor vasco, fue determinante para aún siendo él un novel imponer su criterio sobre el de los libretistas. Ese dato fue la opinión del limpiabotas que le limpió los zapatos a Sorozábal, al día siguiente del estreno. Dicha noche el primer acto fue un exitazo, pero el segundo decayó ayudado por la floja interpretación de los protagonistas, según opinión de los autores de la obra. Dice Sorozábal en su libro: “Martí Alonso se puso a ojear la prensa, buscando alguna crítica y yo me dispuse a que me limpiasen los zapatos. Empezó el limpiabotas su faena y antes de terminar la limpieza de uno de los zapatos se dirigió a mí diciéndome:
-¡Vaya música más bonita que ha escrito usted!
-¿Estuvo en el estreno?
-Claro que estuve.
-¿Y le gustó?
-La música sí, pero el libro es una m…
-Dígame ¿porqué no le gustó el libreto?
-¡Hombre! -me contestó- el primer acto si que me gustó, y mucho, pero el segundo, aquello de París y del cabaret, nada.
-¿Qué es lo que a usted le hubiese gustado?- Mire, no sé… pero después de los tiros y de ver como el barítono, Marcos, saltó por la ventana, lo que me hubiese gustado es saber si le habían herido o si había logrado escapar.

Terminó su faena, se fue con su caja a postrarse ante otro cliente que le había hecho señas y yo le dije a Manolo Martí: Este es el que tiene la razón. No se trata de cortar, peinar, quitar o poner penachos. Tenemos que hacer un acto nuevo. Mi colaborador en principio puso cara de asombro. Luego me dio la razón. Todavía no sabíamos como iba a reaccionar la gente, ni la empresa. Pero yo me di cuenta de que al final quien tenia razón era el limpiabotas y estaba decidido a seguir su opinión....A eso de las cuarenta representaciones, un buen día se levantó el telón y sin haberlo anunciado se representó la “Katiuska” sin el cabaret de París, todo sucedía en un solo decorado y sin salir de Rusia.Y fue un éxito.” No está de más añadir, que como la primera versión discográfica de esta zarzuela se grabó antes de su estreno, con el compromiso de la casa editora de no sacar los discos a la venta hasta después de la “premier”, esa misma noche ya sonó la grabación en el vestíbulo del teatro, cuando el público salía al acabar la representación.

No deja de resultar llamativo que siendo “Katiuska” la primera obra lírica de Sorozábal, se grabase antes de darse a conocer. Por tal razón, y gracias a las recuperaciones de “Bluemoon”, disponemos de los fragmentos cuya letra fue modificada, y del “Canto a la patria”, suprimido posteriormente”.

El compositor:

Pablo Sorozabal nació en San Sebastián el 18 de septiembre de 1897 y murió en Madrid el 26 de diciembre de 1988. Se inició musicalmente en San Sebastián primero en la Academia de Bellas Artes estudiando solfeo con Manuel Cendoya , luego en el Orfeón Donostiarra en que estudió violín con Alfredo Larrocha y piano con Germán Cendoya y finalmente como violinista en la Orquesta del Gran Casino dirigida por el citado Larrocha y eventualmente por Fernández Arbós quien en 1919 propició su llegada a Madrid integrado en la Orquesta Sinfónica de Madrid. De allí su salto a Alemania, pensionado, en donde consolidó sus conocimientos de composición, violín y dirección de orquesta. Durante varios años (hasta 1932) estuvo a caballo entre Alemania y Madrid, en donde iba componiendo Katiuska e incluso la posterior Adiós a la Bohemia, contándose que ni los mismos libretistas de Katiuska confiaban en él por no ser músico de teatro, pero, según La Voz de San Sebastián antes del estreno, “la obra llegó a Marcos Redondo, el barítono de las delicadezas, de la verdadera sapiencia de cantor y gusto. Sorozabal encontró al poderoso padrino que había de presentar su obra ante el público”. Además de su actividad como compositor, sobre todo de zarzuelas (aunque también hay en su haber obras sinfónicas), destacó en la Dirección de Orquesta desempeñando durante los dos primeros años de la guerra civil la de la Banda Municipal de Madrid, lo que a la postre le causó sinsabores derivados de su carácter fuerte e independiente y del “desvío”, por utilizar un eufemismo, que le demostraron las instancias oficiales y con que le obsequiaron algunos de sus compañeros como, al parecer, Guerrero y Moreno Torroba, no pudiendo pese a todo dar con Sorozabal en tierra. De su producción zarzuelística detallaré: KATIUSKA (1931), LA ISLA DE LAS PERLAS y ADIOS A LA BOHEMIA (1933), LA DEL MANOJO DE ROSAS (1934), LA TABERNERA DEL PUERTO (1936), CUIDADO CON LA PINTURA (1939/40), BLACK EL PAYASO (1942), LA ETERNA CANCION (1945), LOS BURLADORES (1948), ENTRE SEVILLA Y TRIANA (1950) y LAS DE CAIN (1958).

Los libretistas

Manuel Martí Alonso, del que el Diccionario de la Zarzuela sólo aporta el dato biográfico de su muerte el 23 de septiembre de 1962 y la colaboración en los libretos de KATIUSKA y LA ISLA DE LAS PERLAS de Sorozabal y EN EL BALCON DE PALACIO de Romo.

Emilio González del Castillo nacido en Madrid el 4 de abril de 1882 y muerto en la misma ciudad el 31 de enero de 1940. Fue autor de la letra de muchas revistas de Alonso, de su famosísima canción “Maitechu mía” y de más de ochenta obras líricas entre las que destacan las siguientes zarzuelas: LA CALESERA, LAS LEANDRAS y LA PICARONA de Alonso, LOS CALABRESES de Luna y KATIUSKA de Sorozabal.

Sinopsis

El argumento consiste en escenas de la revolución rusa en que se enfrentan por un lado, las fuerzas político-militares emergentes con los nostálgicos del régimen zarista y por otro lado el amor de un representante de cada uno de estos sectores, que al final triunfa, todo ello trufado del ambiente popular ruso y da la gracia y picaresca de unos personajes interesados por el dinero (Amadeo Pich) por la coquetería (Olga) o por todo junto (Coronel Bruno Brunovich) que a su vez hace la vida imposible con el gorroneo y la jerarquía a Boni. A este argumento de poca consistencia, presta Sorozabal una música “de verdad” apoyada en los coros (de nuevo cito a Sopeña que dice “Sorozabal, músico vasco, espléndidamente formado en la polifonía, da a los coros de Katiuska, sin dejarse llevar nunca de la querencia orfeónica, una dignidad y un poder excepcionales en la zarzuela) como en “todo es camino”, “salida del príncipe”, “ya anocheció ya no debéis partir” o “ven a mi casa en trineo”; o en números cómicos hilados y dignos como “cosacos de Kazán” o “rusita rusa divina”, las sublimes romanzas de Katiuska “vivía sola” o “noche hermosa”, la de tenor “es delicada flor”, las del barítono, sensible como “calor de nido” o vibrante y apasionada como “la mujer rusa” o el gran dúo “somos dos barcas”.

Indice de escenas

La obra se desglosa musicalmente en dos actos y los siguientes números:

Acto I: 1. Coro mixto “Todo es camino lleno de tristeza”. 2. Romanza de Pedro “Calor de nido, paz del hogar”. 3. Terceto cómico de Olga, Boni y el coronel “Cosacos de Kazán”. 4. Presentación del Príncipe “Es delicada flor”. 5. Romanza de Katiuska “Vivía sola con mi abuelita”. 6. “Ya anocheció ya no debéis partir” y romanza de Pedro “La mujer rusa”. 7. Concertante y final del acto I “El reloj las 10 ya dio”.

Acto II: 8. Preludio. 9. Olga y coro “Ven a mi casa en trineo: Ucraniano de mi amor”. 10. Romanza de Katiuska “Noche hermosa de jazmines perfumada”. 11. Cuarteto cómico con Olga, coronel, Tatiana y Boni “Rusita, rusa divina”. 12. Dúo de Katiuska y Pedro “Somos dos barcas”. 13. Terceto cómico de Olga. Coronel y Amadeo Pich “A París me voy”. 14. Final “Esta mujer tuya nunca ha de ser”.

Personajes

Los principales son los siguientes:

Katiuska: Única superviviente de la familia imperial rusa, protegida por el Prícipe Sergio y el Conde Iván y que termina enamorada de Pedro Stakof. El personaje lo interpreta una soprano.
Pedro Stakof: Comisario del Soviet de nobles ideales enamorado de Katiuska. Se enfrenta con los zaristas por su ideología, con sus soldados por defender a Katiuska y con el populacho por ser el encargado de cobrar los tributos. El papel lo canta un barítono.
Príncipe Sergio: Alternativa de poder zarista tras la ejecución de la familia imperial. Papel creado para un tenor.
Olga: Joven coqueta novia de Boni, asediada por el coronel Bruno Brunovich. Canta el papel una tiple cómica.
Bruno Brunovich: Coronel “en paro” del ejército zarista. Simpático pero solemne y vacuo en su patriotismo y bajo en sus instintos, en tiempos tuvo un asuntillo amoroso con Tatiana y ahora seduce a Olga, esclaviza a Boni y gorronea siempre. Papel para un bajo.
Boni: Antiguo asistente del coronel y novio “hasta cierto punto” de Olga. Papel para un tenor cómico.
Tatiana: Tía de Boni, dueña de la posada donde gorronea el coronel, y algo celestinesca al relatar a Olga sus antiguos amores. Papel para una tiple cómica a actriz cantante.
Amadeo Pich: Simpatiquísimo viajante de medias de “La Corona Imperial” de Tarrasa, que porfía en cobrar al coronel una antigua factura. Papel para un actor cantante.

Discografía

Señalo las siguientes versiones:

La editada por Blue Moon, con 23 números musicales, en realidad compone casi dos versiones completas distintas, pero a base de hasta 5 grabaciones distintas 1931/2, que detallo por si a alguien le interesa. Hay que explicar que la primera grabación, la de Regal, es la del estreno, antes de la revisión del 2º. Acto, por ello el “canto a la patria” desapareció después, la “balalaika” se convierte en “noche hermosa”, el “canto a la tierra” cantado por el barítono se transforma luego en un concertante en que se integra el “cantais a Rusia nobles señores” y el “canta saxofón” se transformó después en “A París me voy”:
Regal 1930: aunque vendida en 1931 después del estreno y dirigida por Sorozabal, cuenta con Felisa Herrero, Marcos Redondo, Amparo Albiach, Angel de León y José Acuaviva. (contiene: Canto a la patria - Calor de nido - Cosacos de Kazán - Salida del Príncipe - Vivía sola - La mujer rusa - Es delicada flor, instrumental - Danza ucraniana - Rusa divina instrumental - Rusa divina - Las barcas del Volga - Canto a la tierra - Canta saxofón instrumental y canta saxofón).
Odeón 1931: dirigiendo Miguel Puri a Marcos Redondo (contiene: Calor de Nido - La mujer rusa)
Odeón 1931: Capdevila dirige a Angeles Ottein, Augusto Gonzalo, Angel de León y Srta Roca (contiene: Salida del príncipe - Balalaika - Vivía sola)
La Voz de su Amo 1932: dirige Gelabert a Laura Nieto (contiene: Noche hermosa)
Odeón 1932: Sorozabal dirige a Enriqueta Serrano y Luis Bori (contiene: Cosacos de Kazán cantado sólo por Enriqueta Serrano - Rusa divina - A París me voy).
Alhambra ¿?: Dirigida por Sorozabal, que cuenta con Andrés García Martí, Lola Lemos, Salvador Castelló, Joaquín Molina y José Carpena. Esta grabación la relaciona el Diccionario de la Zarzuela en su artículo KATIUSKA, pero no aparece en el mismo Diccionario en la biografía de Andrés García Martí ni en el catálogo de la Biblioteca Nacional.
Hispavox 1958: Dirigida por Sorozabal, cuenta con Pilar Lorengar Enriqueta Serrano, Alfredo Kraus, Renato Cesari, Manuel Gas y Francisco Maroto.
Alhambra 1968: Dirigida por Sorozabal, cantan Ana Higueras, Conchita Laya, Julián Molina, Antonio Blancas y Luis Frutos. Es completa incluso con diálogos.
Zafiro 1969: Dirigida por Sorozabal con Isabel Penagos, Carmen Aragón, Julio Julián, Manuel Ausensi y Luis Frutos.

Bibliografía

He utilizado la siguiente:

“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.
“Historia de la zarzuela”, volúmen II, de Juan Arnau (Zacosa).
“Un hombre que se va” autobiografía de Marcos Redondo
“Katiuska” comentario discográfico de J. Colina e historial teatral de Antonio Massísimo, insertos en librillo anexo al CD de Blue Moon citado en discografía.
“Katiuska” estudio del Padre Federico Sopeña Ibáñez anexo a los vinilos de Alhambra.

Marbella, 19 de junio de 2007

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

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