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El puñao de rosas

Zarzuela en un acto, dividido en tres cuadros
Texto original de CARLOS ARNICHES y RAMÓN ASENSIO
Música de RUPERTO CHAPÍ
Estrenada el 30 de octubre de 1902 en el Teatro Apolo de Madrid


Elenco del estreno

Rosario: ISABEL BRU, Carmen: MARÍA LÓPEZ MARTÍNEZ, Una gitana: CARMEN CALVO,Pepe: JUAN REFORZO, Tarugo: BONIFACIO PINEDO, Señor Juan: JOSÉ MESEJO, José Antonio: JOSÉ LUIS ONTIVEROS, Los tres cazadores: VICENTE CARRIÓN, ISIDRO SOLER y MELCHOR RAMIRO

La obra

El estreno de la obra estuvo precedido de rara expectación, pues se rumoreaba que a pesar de la decisión de Arniches de abandonar “el género chico”, éste había entregado a los empresarios de “la catedral del género chico” un libreto para que lo pusiera en solfa Chapí, y desde entonces el misterio se apoderó del entorno del teatro, hasta la misma noche del estreno que fue dirigido por el compositor y que acarreó un éxito inenarrable para la música, para el libro y para los intérpretes.

Leyendo a Arnau, sabemos que “ya la primera escena “Una gitana vieja” fue destinataria de entusiastas aplausos acrecentados en la frase musical “Ayá va por el mundo roando la probe gitana….¿Quien quiere que le diga la buenaventura” y que acogieron también los recitados de Tarugo y José Antonio cuyo diálogo arrancó las ovaciones unánimes del respetable. Aumentaba la emoción con el dúo de Rosario y Tarugo “Ay mare der arma mía”, pero el éxito arrollador se dio en el precioso dúo de Rosario y Pepe “No te asustes tu alma mía”, una página pletórica de inspiración, con sentido teatral y fuerza pasional que debe colocarse entre lo mejor que escribió Ruperto Chapí. La partitura contiene todavía otro número que conjuga magistralmente el aspecto cómico, caricaturesco de los cazadores con la descripción del crepúsculo al que presta clima adecuado el coro de las aceituneras y los cantos de los gañanes “Va la tarde cayendo…..Con perro escopeta, morral y canana”: hay aquí un buen arte de orquestador que prueba, una vez más, la gran dimensión de músico culto que había en Chapí. El público rugía de entusiasmo. No creemos que nunca en un estreno se acusase tan unánime y fogosamente la aquiescencia de un auditorio, todos, incluyendo coros y orquesta rayaron a una altura inaccesible, pocas o ninguna vez superada en la escena española”. Y digo yo ¡Cómo tres alicantinos recrearon con tanta fuerza un cuadro musical y escénico tan genuinamente andaluz! Pues eso es la música, como lo hizo luego un catalán con Galicia (Maruxa) o Madrid (Doña Francisquita).

El compositor

Ruperto Chapí y Llorente nació en Villena (Alicante) el 27 de marzo de 1851 y murió en Madrid el 25 de marzo de 1908. Su quintoabuelo, Claudio Sapi era oriundo de Lyon, pero a su hijo se le encuentra en Ayora, y su nieto vive ya en Villena. El apellido se transforma en Chapí posiblemente en 1708. Tras el paso de otras tres generaciones llegamos a la del padre del músico, barbero sangrador y, según el Espasa, gran aficionado a la música en una familia en que se aprendía solfeo al mismo tiempo que a leer y escribir. Primero Villena y luego Bocairente conocen la voluntad de hierro y el talento de un joven abnegado. En 1866 compuso ESTRELLA DEL BOSQUE, su primera zarzuela y en 1867 marcha a Madrid matriculándose en el Conservatorio y viviendo con mil apreturas hasta conseguir en 1872, junto con Bretón, el premio extraordinario del Conservatorio. Desde 1874 reside en Roma y París a causa de haber sido el primer español que logró la concesión del pensionado de número en la Academia de Roma, volviendo a Madrid en 1880. En 1873 compone ABEL Y CAIN, que el Diccionario de la Zarzuela reputa como su primera zarzuela, desde entonces han sido innumerables citando entre ellas MUSICA CLASICA (1880), LA TEMPESTAD (1881), EL MILAGRO DE LA VIRGEN (1884), LA BRUJA (1887), LAS HIJAS DEL ZEBEDEO (1889), EL REY QUE RABIO (1881), EL TAMBOR DE GRANADEROS (1894), LAS BRAVIAS (1896), LA REVOLTOSA (1897), PEPE GALLARDO, LA CHAVALA y CURRO VARGAS (1898), EL BARQUILLERO (1900), EL PUÑAO DE ROSAS y LA VENTA DE DON QUIJOTE (1902) y LA PATRIA CHICA (1907). Además compuso música religiosa, una sinfonía sobre DON QUIJOTE DE LA MANCHA, la famosa FANTASIA MORISCA y varias óperas de las que cito CIRCE (1902) y MARGARITA LA TORNERA (1909), los esfuerzos que hizo para la composición de esta última obra le llevaron a la muerte un mes después de su estreno, hora suprema que le llegó cuando en su delirio agónico balbuceaba la zarabanda de su ópera. Pese a tantas obras, hay que decir con Carlos Gómez Amat que “Bretón compuso numerosas óperas y Chapí cuenta con un extenso catálogo en varios géneros, pero uno y otro siempre serán los autores de LA VERBENA DE LA PALOMA y LA REVOLTOSA”.

No se puede olvidar su contribución tanto a la renovación de la Zarzuela rescatándola del italianismo en que estaba inmersa, como al fortalecimiento de los derechos de los autores primero con la creación en 1895/6 de la Sociedad de Autores Compositores y Editores de Música que cristalizó finalmente en la Sociedad de Autores formada en 1901 con la ayuda de Silesio Delgado y pese a los ataques de los mismos autores que se oponían a su redención: ¡Vivan las caenas si parecen buenas y son de reloj!

Los libretistas

Carlos Arniches y Barrera nació en Alicante el 12 de octubre de 1866 y murió en Madrid el 16 de abril de 1943. Autor dramático español, el más fecundo de los del género chico. El Espasa se hace eco de la opinión de varios críticos sobre Arniches, limitándome a extractar dos de ellas, en primer lugar la de Ramón Pérez de Ayala que, comparándolo con los hermanos Joaquín y Serafín Alvarez Quintero dice “En cuanto a la realidad, me parece que son más densas de realidad las obras del señor Arniches que las de los señores Quintero. En cuanto a la gracia, me parece que la de los señores Quintero es de más noble alcurnia que la del señor Arniches”; la otra procede de Julio Cejador y habla de que “es más autor que escritor o poeta dramático, entendiendo por lo primero al que, como Arniches, posee un hondo conocimiento de los gustos del público poco letrado y de los recursos y triquiñuelas teatrales…….Cábele a Arniches la gloria de haber continuado en su puesto cultivando el género chico, mientras los demás autores dejáronse arrollar por la corriente del género ínfimo”. Precisamente a Cejador le escribió Arniches que “mi ideal es sencillo y humilde. Corresponde a la modestia de mi rango literario. Aspiro sólo con mis sainetes y farsas a estimular las condiciones generosas del pueblo y hacerle odioso los malos instintos. Nada más”. Casi imposible relacionar sus obras me limito a dejar constancias de algunas dentro de su teatro hablado como LA SEÑORITA DE TREVELEZ, LAS ESTRELLAS o ES MI HOMBRE y de otras de zarzuela como LA ALEGRIA DEL BATALLON, ALMA DE DIOS, EL TRUST DE LOS TENORIOS y EL AMIGO MELQUIADES con música de Serrano, EL CABO PRIMERO de Fernández Caballero, LA FIESTA DE SAN ANTON y EL SANTO DE LA ISIDRA de López Torregrosa, EL POBRE VALBUENA de éste último y Joaquín Valverde (hijo) y EL PUÑAO DE ROSAS, de Chapí, algunas de ellas en colaboración.

Ramón Asensio Mas, nació en Crevillente (Alicante) en 1878 y murió en Madrid el 10 de abril de 1917. Fue poeta, autor dramático, periodista, empresario y hasta compositor de EL PUEBLO DEL PELEON una opereta con libreto de Miguel Mihura y Ricardo González del Toro. Colaboró con Vives en EL TIRADOR DE PALOMAS, con Chapí en GENERO CHICO y en LA TRAGEDIA DE PIERROT, con Serrano en EL PRINCIPE CARNAVAL, pero sobre todo es conocido por EL PUÑAO DE ROSAS, con música de Chapí, que escribió en colaboración con Arniches.

Sinopsis

La acción comienza en un rellano pintoresco de la sierra de Córdoba, donde junto a una fuente aparecen sentadas un grupo de mozas. Rosario tiende su mano a una gitana que le está diciendo la buenaventura, a su izquierda su prima Carmen con el cántaro apoyado en la cadera atenta por igual a los comentarios de las mozas y a las profecías de la gitana, la cual predice a Rosario que dos hombres están enamorados de ella, y que habrá un disgusto si no lo remedia Dios, pero que no se apure, porque un marqués muy rico y prendado de su hermosura, vendrá por ella. Las mozas se ríen, diciéndole que Tarugo será el marqués. Juan padre de Rosario, le dice a Carmen que se alegra que se burlen de Rosario, a ver si con sus burlas le arrancan el cariño de ese bruto, que es el bestia más bestia que ha dado la tierra, al que está dispuesto a echar del cortijo por aquello de «ojos que no ven...» y le dice a su sobrina que llene el cántaro que ha venido el señorito, que últimamente anda mucho por el Cortijo. El señor Juan encuentra a Tarugo y a su hermano José Antonio juntos, circunstancia propicia para decirle lo que hace tiempo desea: que su hija es su orgullo y aunque no la guarde para príncipes ni reyes, menos para un salvaje como él. Le amenaza con echarle de cabeza por el barranco si vuelve a mirar a Rosario. Esta sale del cortijo viendo la tristeza de Tarugo le dice que si puede hacerle un favor. «¿Uno sólo»? pregunta Tarugo. Rosario le dice que va a venir el señorito con unos amigos y quiere estar guapa, motivo por el cual le pide un puñao de rosas. Como es mayo y los rosales no han brotado todavía, ella quiere ver como se las compone para encontrarlas y traérselas. Mientras Tarugo sale a cumplir su encargo, Rosario reflexiona que es una herejía lo que está haciendo con Tarugo, ya que todo el mundo cree que le quiere, pero de quien ella está enamorada en realidad es del «señorito Pepe», quien solamente la desea en plan de aventura. Regresa Tarugo con su manojo de rosas. Pregunta Rosario de dónde las ha cogido, a lo cual él responde que se las ha cogido a la Virgen. Tarugo va a pedirle a Rosario una rosa después de haberla llevado en el pelo, y al avanzar hacia ella ve llegar al señorito Pepe. Se esconde entre la maleza para que no le vean y oye como Pepe y Rosario se declaran su amor. El señorito le pide que se vaya con él aquella noche a Córdoba: Rosario le responde que lo pensará. Cuando ella desaparece, él se burla cínicamente diciendo que estará con ella un mes en Córdoba, otro en Sevilla y después para Tarugo. El señor Juan descubre llorando a Rosario. Cree que es por culpa de Tarugo y lo hecha del Cortijo, pero él jura que aunque Rosario no será para él, nadie se la va a llevar de su casa. Llega la hora de la cita y aparece el señorito Pepe. Tarugo está entre los árboles esperándole con su escopeta. Le sale al encuentro y le dice que si quiere de verdad a Rosario que se la pida a su padre. Si así lo hace, él mismo se la llevará hasta el altar, pero si no se la pide, que se marche a Córdoba. Forcejean los dos hombres, logrando Tarugo quitarle la escopeta al señorito Pepe, amenazándole con matarlo si no se marcha. El señor Juan ha descubierto que su hija no está en el Cortijo y sale buscándola desesperado. Es entonces cuando Tarugo entrega a Rosario a su padre y ella le pide perdón. Tarugo va hacia la ventana donde estaba «el puñao de rosas» y lo coge, el señor Juan le pregunta que a dónde va, y él le contesta que a devolver las flores a la Virgen.

Índice de escenas

Obra en un acto con los siguientes números musicales:

Acto único: 1. Introducción y coro “Una gitana vieja me dijo un día”. 2. Dúo de Rosario y Tarugo “Ay mare der arma mía, que güen porvenir me espera”. 3. Dúo de Rosario y Pepe “No te asustes tu alma mía….Caya por Dió, Pepe mío”. 4. Coro “Va la tarde cayendo” y terceto de cazadores “Con perro, escopeta, morral y canana”. 5. Copla“¡Venga jaleo! ¡Venga jarana!....Yo sufro mientras tu gosas”, tanguillo “No le cuentes ar cura, chiquilla” y final “¡Nadie! ¡Toó está tranquilo”.

Personajes

Los principales son los siguientes:

Rosario: Hija del capataz. Soprano.
Una gitana: Que le “echa” a Rosario la buenaventura. Soprano.
Tarugo: Enamorado de Rosario que roba de un altar un “puñao de rosas” para ella e impide su marcha con Pepe. Barítono.
Pepe: Señorito del cortijo que propone a Rosario huir con él a la ciudad. Barítono
Carmen: Prima de Rosario. Tiple cómica.
José Antonio: Hermano de Tarugo. Actor cantante.
Juan: Capataz del cortijo y padre de Rosario. Actor cantante.
Tres cazadores: Actores cantantes.
Un arriero: Tenor.

Discografía

Basado sobre todo en la sección discográfica de esta página web, y buscando más bien el dato de identificación que la rigurosidad a veces difícil por la disparidad encontrada en las distintas fuentes consultadas, detallo las versiones siguientes:

Columbia 1953 - Dirige Ataulfo Argenta y cantan Manuel Ausensi, Ana María Iriarte, Pilar Lorengar, Teresa Berganza, Arturo Díaz Martos, Juan Encabo, Gregorio Gil y Agustín S. Luque.

Zafiro 1959 - Dirige Enrique Navarro y cantan Dolores Pérez (Lily Berchman), Delian Rubens, Emilia Rincón, Tino Moro, Eladio Cuevas, Santiago Ramalle, Tino Pardo y Fernando Hernández. Esta versión, tras el dúo de Rosario y Pepe, cuenta con un vistosísimo pasodoble compuesto por varios temas de la obra y a un ritmo delirante que, me dice Elías, nuestro compañero del Foro Nueva Zarzuela, arregló el mismo Chapí con posterioridad al estreno de la obra.

Alhambra 1970 - Dirige Rafael Frühbeck de Burgos y cantan Carmen Sinovas, Pura María Martínez, Antonio Blancas, José Peromingo, Isabel Higueras, Juanito Navarro, Manolo Codeso, Alfonso del Real y Aurelio Rodríguez.

Como grabaciones históricas, ambas del dúo de Rosario y Pepe, señalo la de Selica Pérez Carpio y M. Villar para Columbia 1930, que cita el Diccionario de la Zarzuela aunque yo no la he oído, y la de Emilio Sagi Barba y Luisa Vela para La voz de su amo 1932 que sí la tengo gracias a Radio Clásica.

Videograbaciones

En el Catálogo de la Biblioteca Nacional no aparece ninguna.

En la base de datos del Ministerio de Cultura figura una película dirigida en 1923 por Rafael Salvador e interpretada por Angeles Ortiz, Amalia Cruzado, José Ortega, Pedro Fernández Cuenca y Pablo Alvarez Rubio.

Bibliografía

He utilizado la siguiente:

“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.
“Enciclopedia Espasa”
“Historia de la zarzuela”, volúmenes I y IV, de Juan Arnau (Zacosa).
“Chapí” de Angel Sagardía. Editorial Espasa Calpe
“Ruperto Chapí” un hombre excepcional” de Vicente Prats Esquembre (Gráficas Díaz, S.L. de Alicante)
“El mundo de la zarzuela” de Salvador Valverde.
“Bretón y Chapí”, apartado del artículo “La Música” de Carlos Gómez Amat en Historia de España de Menéndez Pidal, tomo XXXVI**
“El puñao de rosas” comentario de Juan Arnau anexo al vinilo de Alhambra.

Marbella, 28 de noviembre de 2007

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

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