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El pájaro azul

Zarzuela en dos actos, el segundo dividido en tres cuadros, en prosa y verso
Texto original de ANTONIO LÓPEZ MONÍS
Música de RAFAEL MILLÁN
Estrenada el 5 de marzo de 1921 en el Teatro Tívoli de Barcelona


Elenco del estreno

Lucinda: LUISA VELA, Pilar: AMPARO SAUS, Ercilia: MATILDE TORNAMIRA, Un pastorcillo: AMPARO ALBIACH, Esteban: EMILIO SAGI-BARBA, Juan: ARTURO DE CASTRO, Alves: ENRIQUE BEUT, Antón: RICARDO FUENTES

La obra

Fue dedicada por los autores a Luisa Vela, siguiendo el precedente de LA DOGARESA, que se dedico a Sagi-Barba, y como queriendo atraer el éxito que sonrió a aquella obra; y no se equivocaron pues en la noche del estreno hubieron de repetirse en el primer acto el fado, el dúo de soprano y barítono y el concertante final y en el segundo la serenata levantó oleadas de aplausos, bisándose la interpretación. Los autores fueron llamados al palco escénico al final de los actos y aplaudidos con verdadero entusiasmo. Tras Sagi-Barba, la obra encontró su intérprete ideal en Marcos Redondo y ha llegado hasta nosotros gracias a la espléndida grabación que queda consignada en su lugar.

El preludio del primer acto de EL PAJARO AZUL presenta un primer tema de lucimiento orquestal, tal como es costumbre, para dejar paso al oboe que interpreta un segundo tema lento y melancólico. Acto seguido se inicia el coro de pescadores que cantan al unísono y el coro de estudiantes que, muchos más despreocupados, establecen un momento cómico introducido por el violín. Esta misma alegría la recogen los guardias que al ritmo sincopado de la cuerda cantan “A nuestra ronda hay que abrir”, y que permite entablar un dúo coral cómico. A continuación llega la romanza de Esteban el fado “Nao se vencer a tentaçao” que ya en su momento se hizo famoso. Es una romanza dolida introducida por el clarinete melancólico y recogida por la cuerda y el arpa. El fado se ve acompañado por la cuerda, el triángulo, los violines y la trompa que le otorgan un característico aire popular en donde abundan los tresillos finales. Lucinda y Esteban establecen un dúo de amor “¿Sabes tú qué es amar?” en el que contrastan las tesituras de ambos protagonistas, destacando la parte de Lucinda, llena de ornamentos. Como contraste al lirismo del dúo anterior, Pilar y Antón entonan otro cómico en el que la orquesta dobla la melodía de la joven y el clarinete la de Antón, comicidad que queda un tanto alejada del nexo dramático argumental. Juan, un soldado, canta “Yo soy un hidalgo español” romanza precedida de un toque de atención militar. Es una canción variopinta que alterna los momentos heroicos con los melancólicos, estos acompañados por el oboe y el violoncelo, para acabar de nuevo con el toque militar. El acto primero acaba con el concertante lleno de dramatismo en el que después de un lance amoroso todos sienten la necesidad de realizar actos heroicos a favor de ideales patrios. Es un concertante muy bien labrado en el que las voces se entrecruzan y los instrumentos aparecen en función del momento, trompas o bandurrias para crear el momento psicológico necesario y que acaba en el coro final “A luchar contra la traición”.

El acto segundo viene introducido por un momento musical de fanfarria que pronto deja paso a los reflexivos violoncelos y a la madera que entona cánticos de pájaros. Estos cánticos son recogidos por la romanza de Lucinda “La luz de la tarde se va”, acompañada por los violoncelos y en la que los pájaros son tomados como ejemplo de su tristeza. Juan, el soldado español, encuentra a Lucinda y le canta su amor, en un dúo que tanto por el tratamiento orquestal como por la tesitura vocal está muy cercano a los patrones operísticos. Esteban ha sido liberado y Lucinda canta “Al fin de verle llegó el día”, concertante que alterna los momentos líricos con los dramáticos. Esteban intercala su romanza “En la triste soledad, el pobre pájaro azul” en la que el ambiente es creado por el arpa, la madera y la cuerda que produce un efecto como de olas al crecer y decrecer la intensidad sonora. Al concertante sigue el dúo de Esteban y Lucinda, uno de los números mejor acogidos en el día del estreno que abarca “En la noche clara” una serenata acompañada del arpa contestada por encendidas palabras de amor de Lucinda que acaba de modo apoteósico. Como suele suceder en los esquemas del género, a un momento de gran intensidad dramática le sucede otro despreocupado e intranscendente, en este caso un coro con bandurrias y panderetas “Dos leguas a la redonda”, con aire de estudiantina, que establece un momento de descanso para adentrarse de nuevo en el nudo dramático de la obra, introducido por Esteban que canta “Vencido en la brecha”, al principio casi recitado y que paulatinamente va creciendo en intensidad y en tratamiento orquestal y melódico para expresar la tragedia de la derrota a que se ven sometidos los protagonistas. Juan, que debería ajusticiar a los conspiradores, decide dejarlos en libertad en recuerdo del amor que profesa a Lucinda y finalmente acaba la zarzuela cantando en “tutti” al amor que todo lo soluciona. La orquesta entona un aire militar muy en consonancia con el momento psicológico y que finaliza en una apoteosis que pretende superar todas las diferencias de criterio en aras del amor.

El compositor

Rafael Millán Picazo nació en Algeciras el 24 de septiembre de 1893 (según todas las fuentes consultadas, salvo el Diccionario de La Zarzuela que señala el mismo día pero de 1894) y falleció en Madrid el 8 de marzo de 1957. A fines de 1925 comenzó a sentir los primeros síntomas de una cruel enfermedad mental acompañada de parálisis que cortó en pleno éxito su carrera artística; en la década de los 50 se recuperó algo físicamente e incluso llegó a estrenar EL TESORO DE GOLCONDA en 1952 pero ya sin la brillantez intelectual y capacidad de trabajo que le caracterizaron. Su padre, músico militar, le dio sus primeras lecciones de música, perfeccionándose luego en Córdoba (hace muchos años leí que había residido también en Antequera, pero al no haber encontrado el dato preciso, dejo para otra ocasión su confirmación) y en Madrid, destacando como violinista y como director de compañías líricas lo que le familiarizó con la zarzuela, estrenando su primera obra EL PRINCIPE BOHEMIO en 1914, a la que siguieron otras muchas, residiendo ya el músico en Barcelona, a las que frecuentemente acompañó el éxito, dejando aquí constancia de LA DOGARESA y BLANCO Y NEGRO en 1920, EL PAJARO AZUL y GLORIAS DEL PUEBLO en 1921, EL DICTADOR en 1923, LA GAVIOTA en 1924 y LA SEVERA en 1925. Juan Arnau, en el anexo al vinilo de Alhambra, dice, en frase reproducida parcial y casi literalmente por el Diccionario de la Zarzuela, aunque sin citar la fuente: “Su música saltó pronto del escenario a la calle y los fragmentos más aplaudidos de sus zarzuelas se convirtieron en las canciones de moda durante muchos años. Las milongas de BLANCO Y NEGRO, la romanza de la carta de EL DICTADOR, la tarantela, el coro de pajes y el dúo de Miccone y Zabulón de LA DOGARESA, y el fado, el vals y la serenata de EL PAJARO AZUL hubieran hecho millonario a Millán de haber podido cobrar los derechos de ejecución doméstica. A todo esto hay que añadir el triunfo de las zarzuelas LA GAVIOTA y LA SEVERA, así como el de la ópera LAS GLORIAS DEL PUEBLO que despertaron en el público una vibración fulgurante”.

También escribió música para banda, religiosa, operetas y el poema sinfónico SUEÑO FANTASTICO. Entre las fuentes consultadas, “El Libro de la Zarzuela” expresa la importancia de este músico, en cuanto al resurgimiento de la zarzuela grande operado en los años 20 y 30 de pasado siglo, incorporándose al camino abierto por Vives y seguido también por gente de la categoría de Sorozabal. “El Diccionario de la Zarzuela” indica que no se debe olvidar que cronológicamente fue él quien creó y dio carta de naturaleza a unas formas estilísticas que luego fueron utilizadas por otros compositores del momento. Y finalmente, considero muy interesante la opinión de Juan Arnau que, al comentar el desarrollo de la música española en el siglo XX, distinguiendo el género chico, la zarzuela grande y el nacionalismo musical “clásico”, argumenta que antes de su decadencia en los albores del citado siglo el género chico, seguramente sin proponérselo, había actuado como depurativo estilístico contribuyendo a eliminar el italianismo que se había apoderado de la zarzuela grande, y cuando el género chico decae ante la “nueva zarzuela grande” ésta renace dotada de un concepto musical estéticamente no definido por el movimiento nacionalista pero al menos liberado de la influencia de la ópera italiana que tanto se había dejado notar en la zarzuela grande del siglo XIX. Lo ideal hubiera sido que la zarzuela grande además de lograr su españolización hubiera sentado las bases de un teatro genuinamente español, pero ello en un momento en el que esa función la llevaron a cabo, por otros medios, Albéniz, Falla y Turina hubiera sido un intento tardío y sin posibilidades de desarrollo. Solo se consiguió un florecimiento de personalidades individuales. Algunas bien definidas en una línea de alto vuelo artístico (no lo dice pero puede estar hablando de Vives, Giménez, Serrano, Soutullo, Vert, Moreno Torroba, Luna….); otras, más inclinadas a un carácter populachero no exento por ello de cierta gracia espontánea (podría estar hablando sobre todo de Alonso y Guerrero). Pues bien Arnau encuadra a Rafael Millán en el primer grupo. Es muy significativo que el Espasa (tomo 31 publicado en 1916, página 803) indica en la biografía de Pablo Luna que “en 1908 fue nombrado Director del Teatro de la Zarzuela de Madrid en donde emprendió una campaña a favor de la música española, dando entrada a compositores noveles de tanto mérito como Falla, Turina, Guridi y especialmente Millán, que con sólo tres obras y veintiún años ha conseguido colocarse en la primera línea entre los músicos españoles”.

El libretista

Antonio López Monís, conde de López Muñoz, nació en Granada el 22 de agosto de 1875 y murió en Madrid el 23 de diciembre de 1947. Fue Abogado, Secretario de los Gobiernos Civiles de Cuenca, Soria y Huesca y encargado de personal en el de Madrid. Literato y autor dramático que colaboró con otros autores como Carlos Fernández Shaw y Pascual Frutos, entre otros. En el campo de la zarzuela compuso gran número de libretos entre los que destaco SOLDADO DE NAPOLES y LA VENUS DE PIEDRA de Alonso, SI YO FUERA REY de Serrano, EL QUE PAGA DESCANSA de Foglietti, EL SUSPIRO DEL MORO de Luna, EL BUEN LADRON de Barrera, LA MUJER DEL PROJIMO de Calleja, LA DOGARESA y EL PAJARO AZUL, de Millán.

Sinopsis (obtenida de la sección “cantables” de esta página)

La acción se sitúa en 1580, momento de la anexión de Portugal a España realizada por Felipe II. El primer acto se inicia en el interior de un mesón en Lisboa, donde se hallan reunidos conspiradores y estudiantes. Unos se hallan jugando al dominó y otros están de pie alrededor de las mesas. Se origina una pelea y Antón, dependiente del mesón, intenta poner paz, ya que tiene un miedo atroz a que venga la ronda, que no deja de recorrer sitios sospechosos en busca de conspiradores. Esa tarde, en una reunión de las Cortes, Alves Ferreira, diputado del pueblo y dueño del mesón, será el único que se oponga a los deseos del rey, de entregar Portugal a Felipe II. Si no lo votan las Cortes estallará la revolución. Antón está contando que ha enamorado a Pilar, doncella del Duque de Osuna, y así se está enterando de todos los planes del embajador español pero, en realidad es ella quien logra sacar a Antón todos los planes políticos; él se cree que ha encontrado una confidente y el verdadero confidente es él. Mientras está hablando se oye a lo lejos la trompetilla de la ronda, todos los estudiantes se esconden dentro de los toneles de vino vacíos. Entran los guardias y al ver que no hay nada sospechoso se marchan. Lucinda, hija de Alves, confiesa a Antón que esta enamorada de Esteban, al que llaman «El Pájaro Azul», y le pide ayuda para lograr que Esteban se declare. En estos momentos entra Esteban, que en realidad esta enamorado de Lucinda, pero no se atreve a decirlo por miedo a una negativa. Cuando Esteban está a punto de declararle todo su amor a Lucinda aparece Antón, sobresaltado diciendo que al pasar por la venta de la Magdalena entró a beberse un vaso de vino y oyó como decían que habían arrestado a Alves Ferreira. Lucinda le pide a Esteban que vaya a enterarse de toda la verdad. En esos momentos aparece Pilar buscando a Antón para sonsacarle. Llega al mesón Juan Alonso, capitán español que al ver a Lucinda la galantea, incomodándola. Se oyen gritos en la calle vitoreando a Alves Ferreira pues ha sido el único que se ha opuesto a la anexión de Portugal. Juan Alonso le dice a Lucinda, que ya que Portugal se ha entregado a España, haga ella lo mismo, y la coge violentamente dándola un beso. Esteban quita la espada a un estudiante y se dispone a matar a Juan Alonso, pero Alves hace que le dejen libre y salga de la casa.

En el segundo acto, días después, en las minas de un castillo están, Antón de centinela, la vieja Ercilia que acompaña a Lucinda, que está esperando a su padre y a Esteban. Como Antón está muerto de miedo, y sería capaz de disparar sobre cualquiera de los suyos, Lucinda se dispone a ocupar su lugar, cuando aparece de nuevo Juan Alonso que se ha perdido y busca refugio. Al reconocerla empieza a asediarla de nuevo, por lo que Lucinda llama a la vieja Ercilia, la cual reconoce a Juan Alonso, pues antes le había servido a él. Ercilia pide hablar a solas con el militar para convencerle de que se vaya, pero lo que hace es que a cambio de dinero, intentará convencer a Lucinda. Regresan Alves y Esteban preocupados por la situación. Mientras todos se van a descansar, Esteban y Lucinda velan declarándose de nuevo su amor. En la calle de la Magdalena, en la que han quedado en verse Ercilia y Juan Alonso, se encuentra también Antón, que ha descubierto que Pilar le ha estado engañando y quiere vengarse. Al encontrarse Ercilia con Antón, ésta le dice que ha engañado a un español, ya que le ha dicho a Juan Alonso que no ha podido convencer a Lucinda, a lo cual responde Antón que así también ha vengado el engaño que le han hecho a él. En casa de Alves se encuentran Esteban y Lucinda abatidos, pues los españoles han vencido a los portugueses. Un grupo de soldados capitaneados por Juan Alonso llama a la puerta para apresar a los rebeldes. Al comprobar que Lucinda es uno de ellos, el capitán les perdona la vida.

Índice de escenas

Zarzuela en dos actos con los siguientes números musicales:

Acto I: 1. Introducción orquestal y coro de pescadores “Abundante pesca que sale ahora”. 2. Coro de guardias “A nuestra ronda hay que abrir”. 3. Fado “Cual ruiseñor canta en libertad….Nao se vencer a tentaçao”. 4. Dúo de Lucinda y Esteban “¿Sabes tú qué es amar? 5. Dúo cómico “Ay que guapo estás, Antón”. 6. Romanza de Juan “Yo soy un hidalgo español”. 7. Concertante “Yo fui el que la besó….Por ti mujer llego a saber…..Alma que nos lleva a luchar”.

Acto II: 8. Introducción orquestal y romanza de Lucinda “La luz de la tarde se va”. 9. Dúo de Lucinda y Juan “Desierto está el bosque…. ¡Ah mujer al fin te vuelvo a ver!”. 10. Concertante “Al fin de verle llegó el día” y romanza de Esteban “En la triste soledad el pobre Pájaro Azul”…. Cantando las penas de mi vida”. 11. Dúo de Lucinda y Esteban “La luz de la luna” y serenata “En la noche clara… Del tierno amor que te profeso, el portador será este beso”. 12. Pasacalle “Dos leguas a la redonda”. 13. Final “Vencido en la brecha”.

Personajes

Los principales son:

Lucinda: Hija de Alves, enamorada del Pájaro Azul. Soprano.
Pilar: Novia de Antón. Soprano.
Ercilla: Vieja algo “celestina” conocida de Lucinda. Actriz.
Pastorcillo: Que adorna, con su voz al fondo, otras intervenciones. Soprano.
Esteban: El Pájaro Azul, cantor popular e independentista romántico. Enamorado de Lucinda. Barítono.
Juan: Capitán español. Pretendiente sin éxito de Lucinda. Tenor.
Alves: Diputado opuesto a la unión de Portugal a España y dueño del Mesón. Bajo.
Antón: Mozo del mesón, novio de Pilar pero encandilado con Lucinda. Tenor.

Discografía

Basado sobre todo en la sección discográfica de esta página web detallo las versiones siguientes:

Blue Moon 1921 - Cantan Luisa Vela, Amparo Saus, Emilio Sagi-Barba, Ricardo Fuentes y Pablo Gorgé. La página http://www.operadis.info/ detalla esta grabación y el Diccionario de la Zarzuela la omite, aunque, a su vez, cita una dirigida por Rafael Millán y en la que intervienen los solistas Arellano, Conti y Albiach. No descarto que pueda tratarse de la misma, aunque citada parcialmente por cada fuente indicada.

Alhambra 1972 - Dirige Benito Lauret y cantan una etérea Montserrat Caballé, Carmen Decamp, un insuperable Vicente Sardinero (en esta grabación se aprecia mejor su cercanía tanto a Sagi-Barba por su tesitura como a Marcos Redondo por la belleza de su voz y la naturalidad con la que dice o explica la música), Francisco Ortiz, Antonio Borrás, José Manzaneda y, en un papel secundario, Juan Pons.

De grabaciones históricas cito la de Pablo Gorgé para Internacional Talking 1922 del “Canto de guerra” (supongo que será el final del número 7 “Alma que nos lleva a luchar”) entresacada del catálogo de la Biblioteca Nacional. Y del fado la de Federico Caballé para La voz de su amo en 1927, que tengo gracias a Radio Clásica y la de Marcos Redondo para Odeón 1923.

Videograbaciones

No he constatado la existencia de vídeos en el catálogo de la Biblioteca Nacional ni de películas en la base de datos del Ministerio de Cultura.

Bibliografía

He utilizado la siguiente:

“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.
“Historia de la zarzuela”, volúmen II, de Juan Arnau (Zacosa).
“Enciclopedia Espasa”, tomos 31 página169 y 35 página 296 y apéndices 6 página 1287 y 7 páginas 482/3.
“Enciclopedia de Andalucía”, tomo 6.
“El pájaro azul” comentario de Juan Arnau anexo al vinilo de Alhambra.

Marbella, 13 de diciembre de 2007

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

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