foto_disco (969K)

El huésped del Sevillano

Zarzuela en dos actos, en prosa y verso
Texto original de ENRIQUE REOYO y JUAN I. LUCA DE TENA
Música de JACINTO GUERRERO
Estrenada el 3 de diciembre de 1926 en el Teatro Apolo de Madrid


Elenco del estreno

Raquel: SELICA PÉREZ CARPIO, Juan Luís: RICARDO C. DE LARA, Constancica: ROSARIO LEONÍS, Teresa: PAQUITA ALCARAZ, Ginesa: ANGELITA DURÁN, Rodrigo: ARTURO LLEDÓ, Don Diego: JUAN FRONTERA, El huésped: JESÚS NAVARRO

La obra:

Respecto al papel protagonista de Juan Luís, el Diccionario de la Zarzuela cita como cantante del estreno a Delfín Pulido, pero la Historia de la Zarzuela nombra al antes citado Ricardo C. de Lara quien “no llegó a convencer al público, pues si cantó bien por primera vez la canción de la espada, al bisarla, y luego en el dúo, estuvo verdaderamente desafortunado. Dos días después del estreno fue sustituido por Delfín Pulido, y unos meses más tarde, coincidiendo con su debut, Pepe Romeu interpretó el papel de Juan Luís, con el que alcanzaría éxitos nunca interrumpidos en su carrera de tenor con exquisita línea expresiva”. Respecto a los intérpretes de ese papel, escrito para tenor, hay que destacar que también han triunfado con él mismo Marcos Redondo y Luís Sagi-Vela, más sorprendente en este último que no era lo que se llamó bari-tenor. Según Arnau “la música de Guerrero llevó al público a grados de entusiasmo pocas veces registrado, por lo menos en los últimos de Apolo. Todos los números fueron bisados, y algunos, como la briosa canción de la espada y el coro y la canción de las talaveranas, se cantaron tres veces entre estruendosas ovaciones”. La crítica fue asimismo complaciente, destacando “La Epoca“ que al ser tocado el tema de las lagarteranas por la orquesta sola, a modo de intermedio, fue coreado por el público al igual que había sucedido años antes con el “Hay que ver, hay que ver” de LA MONTERIA, zarzuela del mismo compositor. Sólo, como refiere Adame, el crítico Enrique Díaz Canedo en “El Sol” motejó a los autores el ser irrespetuosos con Cervantes escribiendo “No importa que no se pronuncie su nombre como hacían los judíos con el sagrado Jehová. Lo triste es que te hacen hablar en prosa y verso, en prosa corriente y verso ramplón. No hay oído que admita como buenos los endecasílabos del cuadro segundo, y, los versos menores, si suenan, nada dicen. Escrita en prosa, la parte hablada hubiera podido pasar; como los cantables, aun en verso; hubieran pasado hasta en música. Más estos mismos, escuchados con atención, son lamentables. Y menos mal que Cervantes no canta”. No está mal ¡verdad! El hombre se desahogó, pero claro, al día siguiente, en ABC, Reoyo y Luca de Tena lo rebatían ampliamente; es muy larga la réplica, pero de muestra basten dos botones, uno “Absolutamente toda la prosa que hemos puesto en labios suyos (se refieren a los de Cervantes) es suya, copiada literalmente de páginas de LA ILUSTRE FREGONA” y el otro “Entre los cantables que el señor Díaz Canedo califica de lamentables, sin hacer excepción, hay uno “La Chacona” reproducido exactamente en nuestra autocrítica y conocido como de Cervantes por todo el mundo”. Me parece que para ocasión similar se inventó aquello de ¡Tierra trágame!

Desde entonces el éxito ha acompañado a esta obra, tanto en sus representaciones íntegras como en los recitales en que se han interpretado o grabado alguno de sus más famosos números.

Cuenta Adame que, dado por terminado su trabajo, se reunieron compositor y libretistas en el Guría de San Sebastián con Pepe Lamorena, natural de Navalcarnero y entusiasta de la escena y este último oyendo lo que oyó, “entró” tanto en situación que entonó una canción talaverana “por si le podía valer de algo a Jacinto”, y tanto que le sirvió, pues se convirtió en el famosísimo número de las lagarteranas. También amartilla Adame la opinión de Arnau sobre el tenor del estreno al considerarlo una excepción en el triunfo del estreno al estar “desafortunadísimo hasta el punto de haber podido poner en peligro el felicísimo resultado, de no haber sido tan claro el favor del público desde los primeros momentos”.

El compositor

El compositor Jacinto Guerrero Torres, nació en Ajofrín (Toledo) el 16 de agosto de 1895 y murió en Madrid el 15 de septiembre de 1951. Se inició en la música en su pueblo y desde 1904 en Toledo donde fue seise en la catedral y un “todoterreno” como intérprete, pues tocó instrumentos de viento, piano, órgano y violín, hasta que la composición de un HIMNO A TOLEDO propició la concesión de una beca y su traslado a Madrid en 1914. Fue violinista de la orquesta de Teatro Apolo y esto le sirvió para adquirir experiencia teatral y relaciones. Ha sido, junto con Alonso, un músico dotado para logros más importantes pero tentado por el triunfo fácil que le hizo compartir producción de obras muy dignas con otras arrevistadas o directamente revistas, causando con ello daño a la zarzuela. Su catálogo es impresionante, solo detallaré, las zarzuelas de las que conozco que han tenido trascendencia fonográfica, así LA ALSACIANA (1921), LA MONTERÍA (1922), LOS GAVILANES (1923), EL COLLAR DE AFRODITA (de esta obra aun conservo un disco de La Voz de su Amo grabado en 1927, de 78 rpm en que Amparo Saus canta “Java faraónica” y Federico Caballé “Curva de mujer”, ambos dirigido por Guerrero) y MARÍA SOL (1925), EL HUÉSPED DEL SEVILLANO (1926), MARTIERRA (1928), LA ROSA DEL AZAFRÁN (1930), LA FAMA DEL TARTANERO (1931), EL AMA (1933) y EL CANASTILLO DE FRESAS (zarzuela póstuma terminada por amigos del compositor y estrenada en 1951). Compuso para Fleta la canción MI VIEJA que estrenó el gran tenor en el Teatro Apolo y que también ha grabado Marcos Redondo. Con este simple detalle, se ve como, salvo “El Canastillo” la producción importante de Guerrero terminó en 1933, por eso digo que desaprovechó su inspiración en cosas menores que privó a la Zarzuela de otras composiciones de más calado.

Los libretistas

Juan Ignacio Luca de Tena y García de Torres, nació en Madrid el 23 de octubre de 1897 y murió en Madrid el 11 de enero de 1975. Licenciado en Derecho, dramaturgo y periodista, destacando en esta faceta como Director de ABC y Blanco y Negro. Tuvo una alta significación política por su posición en los medios de comunicación, pasando de una cruda oposición a la república a una amigable convivencia con Franco pese a su amistad con Don Juan de Borbón. En su producción escénica destacan ¿QUIEN SOY YO?, ¿DONDE VAS, ALFONSO XII?, LA OTRA VIDA DEL CAPITAN CONTRERAS (en colaboración con su hijo Torcuato) y DON JOSE, PEPE Y PEPITO. Para obras musicales escribió los libretos de las zarzuelas EL HUESPED DEL SEVILLANO, en colaboración con Enrique Reoyo, musicada por Guerrero, y EL EMIGRANTE, música de José María Franco.

De Enrique Reoyo y Herrera no he conseguido saber donde y cuando nació y según el Diccionario de la Zarzuela murió en San Lorenzo del Escorial el 1 de enero de 1938. Por esa fuente y una pequeña reseña en un apéndice del Espasa sabemos que fue autor en 1909 de EL PRIMER NOVIO, en colaboración con Diego San José, de una obra de versos en 1914 HORAS TONTAS y de una obra para el teatro en colaboración con Paso LOS CIEN MIL HIJOS DE SAN LUIS, en 1918. Para el teatro lírico escribió varios libretos, siempre en colaboración, destacando LA LEYENDA DEL BESO, de los maestros Soutullo y Vert y EL HUESPED DEL SEVILLANO, de Guerrero. Serafín Adame nos dice que fue médico en ejercicio, práctica que luego abandonó para dedicarse al teatro, cuya actividad y su vecindad en El Escorial con Luca de Tena propició la amistad y la colaboración.

Sinopsis

En la imperial ciudad de Toledo, y a principios del siglo XVII, sitúan sus autores la acción de esta zarzuela. Sobre el mismo marco que el inmortal Miguel de Cervantes imaginara para su obra «La ilustre fregona» han urdido Reoyo y Luca de Tena una trama ingeniosa y llena de originalidad. Plazuela en la que se encuentra enclavada la espadería de maese Andrés Munestein. Es su cliente Juan Luís, un joven pintor de la corte, que tiene el encargo del rey para que pinte una Virgen Inmaculada con destino al Real Oratorio. El artista espera encontrar en Toledo la modelo que le sirva para realizar su obra. Conoce a Raquel, mujer de belleza extraordinaria e hija de maese Andrés Munestein. Efectivamente, queda prendado de su belleza; es la mujer que busca para su cuadro. El conde don Diego, aprovechando la salida de la joven Raquel de su casa, camino de la iglesia, la hace su prisionera, llevándosela al Mesón del Sevillano, en espera de la ocasión para sacarla de la ciudad. El rapto de Raquel llena de indignación a Juan Luís, que está enamorado de ella. Constancica, moza del mesón, pone al corriente a Rodrigo, criado de Juan Luís, de todo lo que sabe respecto a la situación de Raquel: don Diego y sus secuaces preparan la fuga, huirán de la ciudad llevándose a su víctima. La llegada al mesón de un fraile encargado de transportar en una acémila varios hábitos con destino a su convento, le da la idea a Rodrigo de robar uno y disfrazarse de religioso para no despertar sospechas... La figura de Miguel de Cervantes está presente en el mesón como huésped. Confunde a Constancica con una gran señora disfrazada de fregona, y al darse cuenta de su error, surge en su mente la idea de escribir, como así lo hizo, su novela ejemplar. El pobre Rodrigo es descubierto por el conde y sus hombres, quienes se disponen a apalearle. Es en este momento cuando la justicia llama a la puerta del mesón. Los bandidos se ven descubiertos, y es Rodrigo quien les promete salvarles si le indultan del apaleamiento. Ellos acceden y Rodrigo les hace que se disfracen también de frailes. Así lo hacen, y cuando penetran los corchetes en el mesón, se encuentran con los cinco religiosos, falsos por supuesto, que se disponen a mortificarse como es costumbre en ellos, según indica Rodrigo, quien, cogiendo un vergajo, va atizando vergajazos a uno y otro aventurero, incluido don Diego, hasta hacerles ver las estrellas. Cuando ya se ha cansado de pegar, la entrada de Juan Luís hace ver toda la verdad a los representantes de la ley, que se llevan detenidos a los malhechores. Raquel y Juan Luís ya no se separarán jamás. El pintor hará su obra más completa: pintará el cuadro que el monarca le encargó, pondrá todo su arte al servicio de los deseos reales... y se quedará con el modelo para siempre. El huésped del mesón del Sevillano observa y capta la felicidad de unos y otros y su mente comienza a trabajar: se está incubando una de las más grandes obras literarias que escribiera el Príncipe de los ingenios.

Esta famosa zarzuela de Guerrero, llena de momentos musicales que pasaron enseguida al acervo popular como piezas independientes, se inicia con un preludio hecho según los mejores patrones del género, en donde alternan los momentos graves construidos sobre melodías tocadas al unísono y los momentos de farándula. Pronto se introduce el coro que permite a Ginesa cantar “Igual que mi cantarillo” en un acto de presentación no exento de lirismo, hecho de las voces de solista y coro entrecruzadas. A continuación oímos el famoso canto “Fiel espada triunfadora” convertido en piedra de toque de cantantes españoles, basado en una melodía muy rítmica en la que la orquesta marca los tiempos fuertes y el coro da el contrapunto necesario para que el solista reinicie la canción. Un aire grave introducido por la campana da pie para la romanza de la soprano “Cuando el grave sonar de la campana” que luego deviene en dúo con el tenor que alterna con la soprano el decir la frase “Castellana, toledana”, usada como estribillo que irá apareciendo a lo largo del desarrollo dramático y que está hecho de temas populares muy cercanos a la jota. Asistimos luego al brioso dúo de soprano y tenor “Insolente presumido” que luego se serena con la frase “Moza la toledana”. Llegamos a uno de los brillantes números cómicos de la obra, el pasacalle de lindos y feos “No me seas esquivo” simpatiquísimo tanto por la situación como por la música. Y finaliza el acto con un número en que se “masca la tragedia” que se avecina y presiente. En el segundo acto, tras una sugerente introducción, nos damos de lleno con el coro de lagarteranas “Corred más” un tipo de melodía popular de las que tanto y con tan buena mano usó Guerrero. Sigue otro delicioso número cómico entre tiple y tenor cómicos “Si tu fueras pastora” en que asimismo se retoman los temas populares. La romanza dramática de la soprano “La pena me hace llorar” sirve de nexo con otro número explosivo de raíz popular, una chacona “El brío y la ligereza”. Y ya en la cuesta debajo de la zarzuela escuchamos otro de sus números famosos, la romanza de tenor “Mujer de los negros ojos” con la que prácticamente termina la acción, aunque todavía queda tiempo para un recitado evocador y un tiempo de seguidilla popular.

Índice de escenas

Zarzuela en dos actos con los siguientes números musicales:

Acto I: 1. Preludio y coro inicial “En la fuente cristalina…Igual que mi cantarillo”. 2. Canto a la espada toledana “Fiel espada triunfadora”. 3. Romanza de Raquel “Cuando el grave sonar de la campana…..Castellana toledana”. 4. Dúo de Juan Luís y Raquel “Insolente presumido….Moza la toledana”. 5. Pasacalle de feas y lindos y dúo cómico de Constancica y Rodrigo “No me seas esquivo”. 6. Escena final “Salid mis fieles criados”.

Acto II: 7. Introducción orquestal, canción del carretero “Para mula de varas, la Capuchina” y coro general “Corred más….Lagarteranas somos”. 8. Dúo cómico de Constancica y Rodrigo “Si tú fueras pastora”. 9. Romanza de Raquel “La pena me hace llorar”. 10. Introducción coral “Entren, pues, todos los mozos” y baile de la chacona “El brío y la ligereza”. 11. Romanza de Juan Luís “Mujer de los negros ojos”. 12. Nocturno y recitado del Huésped “Pintura sobre pintura” y del pregonero “Alma que en pecado estás”. 13. Final. Tiempo de seguidilla.

Personajes

Los principales son:

Raquel: Hija del espadero. Soprano.
Juan Luís: Pintor protector y enamorado de Raquel. Tenor.
Rodrigo: Escudero de Juan Luís. Tenor cómico.
Constancica: Moza del mesón del Sevillano. Tiple cómica.
Teresa: Una lagarterana. Tiple cómica.
El Huésped: Don Miguel de Cervantes. Actor
Don Diego: Conde de mala catadura. Barítono.
Ginesa: Moza toledana. Soprano.

Discografía

Basado sobre todo en la sección discográfica de esta página web, y buscando más bien el dato de identificación que la rigurosidad a veces difícil por la disparidad encontrada en las distintas fuentes consultadas, detallo las versiones siguientes:

Odeón (Blue Moon) 1926: Dirige Jacinto Guerrero y cantan Amparo Alarcón y Marcos Redondo. Se trata de una selección de sólo cinco números.
Zafiro 1954: Dirigen Montorio, Navarro y Estevarena y cantan Dolores Pérez (Lily Berchman), Luís Sagi-Vela, Teresita Silva y Santiago Ramalle. Esta versión la data el catálogo de la Biblioteca Nacional en 1956 para el sello Hispavox y 1958 para Zafiro. He tomado la fecha de la www.operadis.info/ .
Regal 1954: Dirige Rafael Ferrer y cantan Lolita Torrentó, Emilia Aliaga, Asunción Serra, José Simorra, Diego Monjo, Oscar Pol, José María Parellada, Fernando Cachadita y Juan Manuel Soriano.
Columbia 1959: Dirige Indalecio Cisneros y cantan Dolores Cava, Carlos Murguía, Julita Bermejo y Gerardo Monreal.
Emi-TVE 1969: Dirige Federico Moreno Torroba y cantan Dolores Pérez, Carlo del Monte, Rosa Sarmiento, Enrique del Portal, Luís Frutos, Amparo Moya, Manuel González y Antonio Gallego.
Carillón 1973: Dirige Enrique García Asensio y cantan Angeles Chamorro, Dolores Cava, Isabel Higueras, Alfredo Kraus, Enrique del Portal, Antonio Ramallo, Abelardo Curros y otros. Algunas fuentes sitúan esta grabación en 1967, yo tengo el vinilo original en cuya carátula consta que se llevó a cabo en junio de 1973.

Entre los fragmentos históricos señalo a Fleta que para La voz de su amo 1927 canta las dos romanzas Canción de la Espada y la Romanza “Mujer de los negros ojos” dirigido por Concordio Gelabert. Hipólito Lázaro que canta la canción para Columbia 1931. Conchita Supervía que canta para Odeón (Peral) 1931 “Las lagarteranas” y ya más recientemente, Alfredo Kraus, además de la versión completa citada, canta para Hispavox 1958 la romanza dirigido por Pablo Sorozabal y para Carillón 1965 la canción dirigido por José Olmedo. De Plácido Domingo me quedo con la canción grabada en 1988 dirigido por Moreno Buendía y la romanza en alguna versión dirigida por Enrique García Asensio. El CD homenaje al maestro Guerrero TVE 1995 contiene una fantasía de esta obra ejecutada por la Banda Sinfónica Municipal de Madrid dirigida por Enrique García Asensio. Las últimas versiones de la romanza con que cuento son las de José Bros dirigido por David Jiménez Carreras y la de Rolando Villazón dirigido por su modelo Plácido Domingo.

Videograbaciones

En el catálogo de la Biblioteca Nacional se detallan tres, procedentes todas de la misma grabación, que en definitiva es la que figura en discografía como Emi-TVE 1969 que cuenta con las “caras” de María José Alfonso, María Silva, Angel Picazo y Antonio Durán.

Bibliografía

He utilizado la siguiente:

“Diccionario de la Zarzuela”, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
“El libro de la zarzuela”, de editorial Daimon.
“Historia de la zarzuela”, volúmen II, de Juan Arnau (Zacosa).
“El Huésped del Sevillano“, comentario anexo a vinilo de Alhambra.
“El Huésped del Sevillano”, estudio de Serafín Adame en vinilo de Carillón.
“Obras selectas” de Juan Ignacio Luca de Tena. Carroggio 1973.

Marbella, 30 de agosto de 2007

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

BotonMenu
BotonVolver