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De Madrid a París

Viaje cómico-lírico en un acto y cinco cuadros.
Texto de JOSE JACKSON VEYAN y EUSEBIO SIERRA
Música de FEDERICO CHUECA y JOAQUIN VALVERDE
Estrenado el 12 de julio de 1899 en el Teatro Felipe de Madrid.


Elenco del estreno

Anastasia: SRA VIDAL; Elena: SRTA PARRA; Isidoro: SR. DALMAU; Angelito: SR. JEREZ; La Pelos: LUISA CAMPOS; La Chata: SRTA. CUBAS DE LAS SANTAS; La de Lavapiés y una viajera: C. PASTOR; El broncas, señor Lagarto y alguacilillo 1º.: SR. CARRERAS; Manolo: SR. BOSCH; Paco: SR. LAS SANTAS; Cabo de alguacilillos y Sr. Rana: JOSE RIQUELME; y otros más.

La obra

Siguiendo a José Prieto Marugán sabemos que DE MADRID A PARIS es una revista de las llamadas de actualidad que, con un entramado argumental muy simple, da ocasión a los autores de incluir una serie de números simpáticos, humorísticos, agradables y de previsible buen efecto. Está basada en otra revista DE MADRID A BARCELONA, de los mismos músicos, con texto de Eloy Perillán y Buxó (cuya viuda acusó de plagio a los libretistas) que se había estrenado el 10 de febrero de 1888 en el Teatro Principal de Barcelona y cuyo argumento se reducía a la presentación, por parte de cada una de las ciudades, de sus principales barrios. De los nueve números musicales llamaron especialmente la atención el inicial "Coro de igorrotes", el "Vals de las golondrinas", la "Polka de la trompetilla", la "Jota de los alguacilillos" y, en especial, el "Terceto de las cigarreras, parodia evidente del de los "ratas" de LA GRAN VIA. El éxito del estreno fue importante, se repitieron todos los números y la prensa imaginó que, al pasar de los días, la musiquilla llegaría a hacerse insoportable. Un comentarista de la época escribió: "El terceto (…) ayer lo oímos dos veces; pero dentro de poco pediremos por todos los Santos del cielo, a la servidumbre de nuestras casas y a los organillos de la calle que nos libren de ese terceto de amargura. Y en cuanto al coro de alguaciles: "durará más tiempo que los métodos de Ahn y de Ollendorf para aprender la lengua francesa".

El mismo Prieto Marugán, en Opus Música de septiembre de 2008, y refiriéndose a la función señalada en el apartado discográfico de esta reseña, escribió que "Eva Diago protagonizó, con algunas dificultades, el precioso "Vals de las golondrinas"; llevado con demasiado rigor métrico por la orquesta; Luis Varela y Lola Casamayor, excelentes en su caracterización del matrimonio formado por Isidoro y Anastasia, remarcando con teatralidad el habla catalana y arrancando sonrisas al público. Elena, hija de ambos, fue correctamente interpretada por Natalie Pinot, así como Daniel Moreno, que hizo lo propio con el papel de Ángel, su novio. Aunque un poco escasos de recursos, cumplieron Luis Perezagua y Enrique R. del Portal en el simpático "Dúo de la trompetilla".

Los compositores

Federico Chueca Robles nació en Madrid (Casa de los Lujanes en la Plaza de la Villa, donde se cuenta que estuvo preso Francisco I de Francia tras su apresamiento en 1520 en la batalla de Pavía) el 5 de mayo de 1846 y murió en la misma capital el 20 de junio de 1908. Desde su niñez en el Conservatorio Chueca, con sus dotes naturales extraordinarias, no comprendía que hubiera que estudiar para ser músico, le molestaba escribir música y admiraba a quien escribía con soltura en el papel pautado como Barbieri o Bretón. Lo primero de Chueca que se llevó al pentagrama fueron unos valses titulados "El lamento de un preso" que compuso cuando lo estuvo por mor de los incidentes de "La noche de San Daniel" (La noche del 10 de abril de1865 la policía cargó contra las manifestaciones de estudiantes dejando nueve muertos y muchos heridos. Los estudiantes se manifestaban a favor de Castelar que había sido separado de su cátedra por un artículo titulado "El Rasgo" sobre la decisión de Isabel II de vender la mayor parte de su patrimonio regalando el 75% al Tesoro y reservándose el 25%, interpretando que tras su aparente generosidad se escondía un despojo a la Nación propietaria legítima de todo el Patrimonio.), liberado corrió a ver a Barbieri quien le hizo repetir la música y los pasó al pentagrama. Barbieri fue pues su primer colaborador con el que luego estrenó la zarzuela HOY, SALE HOY, el segundo Bretón con el que estrenó BONITO PAIS, siendo el habitual, hasta 1890, Joaquín Valverde, que le escribía la música y aportaba algún elemento técnico de su cosecha. Chueca se servía de "monstruos" (en el argot teatral son unas palabras, más o menos absurdas, pero que siguen una rítmica y que sirven para componer la música) y escribía la letra de muchas partes de sus obras, obviando al libretista. En 1875 estrenó su primera obra EL SOBRINO DEL DIFUNTO, y desde entonces se suceden los éxitos de los que me limito a detallar BONITO PAIS en 1877, LA CANCION DE LA LOLA (en colaboración con Valverde) en 1880, FIESTA NACIONAL en 1882, HOY, SALE HOY y CARAMELO en 1884, LA GRAN VIA y CADIZ (ambas en colaboración con Valverde) en 1886, DE MADRID A BARCELONA en 1888, EL AÑO PASADO POR AGUA y DE MADRID A PARIS en 1889 (ambas también en colaboración con Valverde), LA CAZA DEL OSO O EL TENDERO DE COMESTIBLES en 1891, LOS DESCAMISADOS en 1893, AGUA, AZUCARILLOS Y AGUARDIENTE, en 1897, LOS ARRASTRAOS en 1899, LA ALEGRIA DE LA HUERTA en 1900 y EL BATEO en 1901. Cuenta Rafael Mitjana que Camilo Saint-Saëns gustaba de asistir a las zarzuelitas de Chueca y que el le regaló un ejemplar de la partitura de una de ellas, DE MADRID A PARIS (en que se cantaba aquello de "A mi me llaman la Pelos, a mi la de Lavapiés") no quiso el gran músico el obsequio seguramente para no "contaminarse" con algo hecho sin la disciplina debida, pero cuando echaba a la estufa la partitura, volvió a cantar la picaresca melodía para terminar diciendo "Qué clase de talento tiene este demonio de compositor que, casi sin saber música, la crea de tal fuerza que no se la puede olvidar cuando una vez se la oye". Se lee en el Espasa que no eran sus composiciones la más depurada expresión del espíritu nacional, en el sentido que en todas partes se da a la música popular: eran más bien la inspiración de una musa callejera, bastante artificial, que venía a ser como los couplets en Francia, con el mismo descoco, la misma alegría y la misma facilidad que aquellos, que pronto se convertían en música para los organillos callejeros, para los cafés y, en general, para el pueblo. Fue más que un músico español comprensivo para toda España, un madrileño que improvisaba sus canciones, sin grandes conocimientos de técnica pero dotado de extraordinaria facilidad y exquisita sencillez. Este madrileñismo tuvo sus excepciones, pues CARAMELO y CADIZ, son de puro estilo andaluz, LA ALEGRIA DE LA HUERTA, murciana y el tercer cuadro de LA CAZA DEL OSO O EL TENDERO DE COMESTIBLES, es asturiano neto. Comenta Arnau que a Chueca no se le puede analizar pues antes de que intentemos analizar la construcción de la frase el pensamiento del autor se ha apoderado de nosotros y le seguimos en volandas por los giros inigualados de sus castizos pasacalles. En su creación las cosas fluían de repente o no salían. Lo mismo da en la música que en la letra, si le faltaba una palabra española para llenar su frase musical la inventaba si era necesario en francés macarrónico y se quedaba tan pancho, porque además, el resultado tenía asegurado el éxito.

Joaquín Valverde Durán, nació en Badajoz el 27 de febrero de 1846 y murió en Madrid el 17 de marzo de 1910. Inició sus estudios musicales en su ciudad natal formando parte de bandas militares y orquestas y los prosiguió, a partir de 1862, en el Conservatorio de Madrid bajo la dirección de Arrieta y Aranguren. En 1867 y 1870 obtuvo primeros premios de flauta y composición. Dedicado a la dirección de orquestas y a la composición de más de 200 obras, teatrales sobre todo. Muchas de ellas en colaboración con Bretón, Rogel, Julian Romea, Fernández Caballero, López Torregrosa, su hijo Quinito y sobre todo con Chueca. Sus obras más afamadas fueron LA CANCION DE LA LOLA (1880), LA GRAN VIA y CADIZ (1886), ), DE MADRID A PARIS (1888) y EL AÑO PASADO POR AGUA (1889), todas ellas junto con Chueca con quien colaboró desde 1876 hasta principios de los 90 aportando Valverde sus mayores conocimientos musicales a la intuición, originalidad y gracia de Chueca.

Los libretistas

José Jackson Veyán, pese a esos extraños apellidos, nació en Cádiz el 6 de junio de 1852 lo que explica su gracia, y murió en Madrid el 31 de mayo de 1935. Compaginó su profesión de funcionario del Cuerpo de Telégrafos con su vocación de poeta y autor dramático que desarrolló, ya en 1870 colaborando en "La Guardilla Artística" y luego en "Blanco y Negro" y otras revistas. Su primera obra fue EL CONDE DE MURO, compuesta con 19 años y desde entonces fueron innumerables las que estrenó, muchas de ellas en colaboración con otros autores. Según el Diccionario de la Zarzuela produjo 179 obras líricas, con música de Marqués, Fernández Caballero, Chapí, Chueca, Nieto, Rubio, Valverde (padre e hijo), Brull, Giménez, Luna, Cereceda y Vives, entre las que sobresalen EL BARQUILLERO (Chapí), LOS CALABRESES (Luna), LA CAZA DEL OSO (Chueca), DE MADRID A PARIS (Chueca y Valverde), CHATEAU MARGAUX (Fernández Caballero) y LA GATITA BLANCA (Giménez y Vives).

Eusebio Sierra de la Cantolla nació en Santander en 1850 y murió en Madrid el 19 de febrero de 1922. No finalizó los estudios universitarios comenzados en Madrid, dedicándose al periodismo y a la literatura. Su contribución al género lírico español fue abundante destacando LA CAZA DEL OSO y DE MADRID A PARIS con música de Chueca, COVADONGA de Bretón, BLASONES Y TALEGAS de Chapí y SAN ANTONIO DE LA FLORIDA de Albéniz.

Sinopsis

También la experimentada mano de Prieto Marugán nos guía en la exposición del argumento de la obra. "En una plazuela de Madrid, un avispado empresario selecciona unos extraños personajes a los que pretende enviar a París para participar en la Exposición Universal de 1889. Se trata de igorrotes, es decir indígenas filipinos, vestidos con sólo un taparrabos como los que se habían visto en la Exposición Filipina celebrada en Madrid un par de años antes. Entre estos falsos indígenas se encuentra Angelito que se ha disfrazado para seguir a su novia Elena, quien acude a París acompañando a Isidoro y Anastasia, sus padres. Angelito no es elegido por su incapacidad para hacerse pasar por oriundo de las islas filipinas. A la exposición de la capital francesa, también irán un grupo de "golondrinas", es decir, solteras que esperan encontrar marido en la Ciudad Luz. En una sala de la Estación del Norte esperan una serie de personajes: enviados del Gobierno; Manolo y Paco, dos elegantes viejos que presumen de juventud; El Bronca, que amenaza a Manolo porque ha intentado conquistar a La Pelos, su novia. De esta pelea sacará partido Angelito, al salir en defensa de Manolo a cambio de que éste le pague el billete a París. No falta un grupo de toreros, otro de chulos y chulas… todos entusiasmados con el viaje. Nos encontramos ya en la Exposición, más concretamente en la Sala de los Inventos. La Pelos, el Bronca, Anastasio, Isidoro y Elena reciben explicaciones sobre la utilidad de los diversos artilugios expuestos. Anastasio aprovecha para colocar a Elena, sin que ella lo advierta, un timbre que sonará cada vez que la toque un hombre. Al grupo se acerca Angelito y propone a Elena que huya con él, como única forma de que sus padres acepten que se quieren. Ella accede, se abrazan y suena el timbre, haciendo que cada uno huya por su lado. Las cigarreras cantan vestidas con el típico mantón y pañuelo a la cabeza. Anastasia e Isidoro, al tiempo que unos alguacilillos cuentan sus progresos en el aprendizaje del idioma francés, siguen buscando a su hija. Al cabo, Angelito, vestido de torero, acompañado de Elena, pide su mano y los padres acceden. La obra, inicialmente, termina con una apoteosis en la que se ve una panorámica de la Exposición, con la torre Eiffel como protagonista.

Cuando De Madrid a París pasó al Teatro de la Zarzuela, en el mes de octubre, se añadió una escena inspirada por la epidemia de gripe que sufría Madrid. En ella tomaron parte diversos personajes, dando detalles y opiniones sobre esta enfermedad. Fueron: Madame la Grippe (interpretada por Leocadia Alba), La Signorina Influenza (Cándida Folgado), El Dengue (Emilio Mesejo) y El Trancazo (Andrés Ruesga).".

Indice de escenas

Acto único: 1. Preludio. 2. Coro de los Igorrotes "Venid, venid, llegad, llegad". 3. Vals de las golondrinas "Golondrinas de amor, a volar". 4. Polka de la trompetilla "Yo me llamo Manolito". 5. Pasacalle de toreros, chulas y chulos "Todos los que aquí estamos". 6. Terceto de las cigarreras "A mi me llaman la Chata". 7. Coro de alguacilillos "Hará poquito más de un mes". 8. Jota de los alguaciles "Y ahora para que vean nuestra disposición". 9. Final "Buenas noches caballeros".

Personajes

Detallo los principales:

Anastasia, madre de Elena y esposa de Isidoro, soprano.
Isidoro, padre de Elena, tenor.
Elena, enamorada de Angelito.
Angelito, novio de Elena.
Cabo de alguacilillos, actor cantante.
Manolo, un viejo presumido, tenor cómico.
La Pelos, cigarrera, tiple.
La Chata, cigarrera, tiple.
La de Lavapiés, cigarrera, tiple.
El Bronca, novio de La Pelos.

Discografía

Que yo sepa no existe versión discográfica de esta obra, si bien, al haber sido transmitida por Radio Clásica la función en el Teatro de la Zarzuela creo que del 3 de julio de 2007, son numerosos los hogares zarzueleros que la tienen, en versión en la que Miguel Roa dirige a la Orquesta de la Comunidad de Madrid y al Coro del Teatro de la Zarzuela y en la que cantaron Milagros Martín, Eva Diago, Natalie Pinot, Lola Casamayor, Enrique del Portal, Luís Perezagua, Luís Calero, Luís Varela y Daniel Moreno.

Videograbaciones

En Youtube (escribiendo "trío de las cigarreras") se puede ver y oír a Milagros Martín, Eva Diago y Luís Calero en este divertido número.

Bibliografía y fuentes

He utilizado la siguiente:

"Diccionario de la Zarzuela", coordinado por Emilio Casares Rodicio.
"De Madrid a París" articulo de José Prieto Marugán en Opus Música, mayo de 2008.
"Historia de la zarzuela", volumen I, de Juan Arnau (Zacosa).

Marbella, 16 de junio de 2010

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

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