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Acis y Galatea

Zarzuela en dos jornadas.
Texto de JOSE DE CAÑIZARES.
Música de ANTONIO DE LITERES.
Estrenada el 19 de diciembre de 1708 en el Coliseo del Buen Retiro de Madrid


Elenco del estreno

Acis: PAULA MARIA DE ROJAS; Doris: SABINA PASCUAL; Galatea: TERESA DE ROBLES; Glauco: MARIA TERESA LA DENTONA; Tisbe: PAULA DE OLMEDO; Telemo: PEDRO CARRASCO ; Polifemo: JOSE GARCES; Momo; BEATRIZ RODRIGUEZ; Tíndaro: JUAN ALVAREZ.

La obra

Leyendo a Luís Antonio González Marín, en la obra detallada en el apartado bibliográfico de esta reseña, sabemos que "El argumento de Acis y Galatea está tomado del libro XIII de Las Metamorfosis de Ovidio, pero despojado, al menos parcialmente, de la solemnidad del mito clásico, en un proceso de adaptación frecuente en el teatro mitológico español de los siglos XVII y XVIII, donde los dioses de la gentilidad y otros habitantes de Olimpos y Arcadias adoptan papeles cercanos a los de la comedia nueva. Por su procedencia y por ese proceso de adaptación, los personajes tienen, pues, mucho de arquetipos y poco de personalidad propia. Sin embargo, algunos de ellos han sido dotados de una caracterización no del todo trivial. Antonio Literes es considerado hoy en día, junto con Torres y pocos más, como uno de los principales compositores españoles del primer tercio del siglo XVIII, y sin duda como el maestro indiscutible de la música teatral entre Sebastián Durón y José de Nebra. Aunque su obra comienza a ser conocida a través de interpretaciones e incluso grabaciones, por lo común de carácter fragmentario o incompleto, escasean los trabajos de investigación dedicados a Literes y sorprende que sus composiciones, especialmente las destinadas al teatro, hoy celebradas a menudo desde el desconocimiento, permanezcan todavía inéditas. Acis y Galatea fue en su día una obra de más que notable éxito. Desde su estreno áulico el 19 de diciembre de 1708 (Madrid, Coliseo del Buen Retiro), para festejar el vigesimoquinto cumpleaños de Felipe V, la pieza pasó a los teatros públicos madrileños de la mano de la compañía de Garcés en enero de 1710 (Teatro del Príncipe), y se le conocen al menos cinco reposiciones en la capital (en 1713, 1714, 1721, 1725 y 1727, aparte de probadas y posibles, respectivamente, representaciones valencianas -veintidós funciones1- y lisboetas), de modo que puede afirmarse sin riesgo de error que fue una de las zarzuelas más populares en el Madrid de la primera mitad del siglo XVIII. La excelente acogida de que gozara en su tiempo, junto con la difusión que en el siglo XX se dio a alguno de sus fragmentos (particularmente la arieta del jilguero Si de rama en rama) desde su publicación por Pedrell y Mitjana2, han influido no poco en la elección de Acis y Galatea como la primera de las obras dramáticas con música de Literes que se presenta en edición crítica."

El compositor

Obra tan monumental como la Enciclopedia Espasa, solo dedica a Literes (en 1916) nueve renglones en que critica la opinión de Saldoni que lo equiparaba a Victoria y a Guerrero y cita como sus obras, 4 misas con orquesta, 14 salmos, 8 Magnificat, 10 Himnos y 1 Miserere, además de "una ópera inédita".

Por ello recurro de nuevo a Luís Antonio González Marín que nos asombra con su erudición y así puedo ampliar que "El mallorquín Antonio Literes Carrión, natural de Artá (18-VI-1673) entró a formar parte del Real Colegio de Niños Cantorcicos de Madrid en 1686, a los trece años, lo que hace suponerle ya una formación musical previa. En el Colegio dedicó parte de sus esfuerzos al violón y recibió lecciones, entre otros, de José de Torres, pocos años mayor que él. En 1693 consiguió una plaza de violón en la Real Capilla, cuyo magisterio oficial ostentaba Diego Verdugo y donde ascendía vertiginosamente la merecida fama de Sebastián Durón. Desde muy joven, Literes mostró talento y fue reconocido como instrumentista y compositor, y hay constancia de su participación como violón en representaciones teatrales desde al menos 1697; en ellas tendría la oportunidad de familiarizarse con el estilo tradicional hispano procedente de la generación de Hidalgo, así como con las novedades introducidas por Durón. Al margen de la composición de Los Elementos, cuya datación es todavía dudosa y que se destinó a una casa noble (el Ducado de Medina de las Torres), Literes tuvo su primera gran ocasión en el ámbito del teatro cortesano como consecuencia del exilio de Durón, de resultas del desliz austriacista de éste cuando las tropas del Archiduque Carlos expulsaron momentáneamente de Madrid a Felipe V. Durón marchó a Francia probablemente a finales de 1706, momento a partir del cual Literes pasó a ocupar su lugar como compositor de entretenimientos áulicos. Éste es el contexto en que se produjo el estreno de Acis y Galatea. Así, pocos meses después de la prima napolitana de la serenata Aci, Galatea e Polifemo de Händel (julio de 1708), el mismo argumento se representa en el Coliseo del Buen Retiro, en esta ocasión con un libreto del dramaturgo madrileño José de Cañizares4 (1676-1750) y música de Antonio Literes. Todavía en 1709 Literes compuso música para entretenimientos teatrales de la corte (Con música y por Amor, en colaboración con Juan de Navas y sobre libreto de Cañizares y Antonio de Zamora). Desde este momento Literes parece reservar su inventiva dramática para los corrales y coliseos públicos, consiguiendo de nuevo renombrados éxitos como Antes difunta que ajena (1711), El estrago en la fineza (1718) o Celos no guardan respeto (1723), y conociendo reposiciones hasta al menos 1734. Por lo demás, su actividad en el ámbito de la casa real, a la que sirvió en la plaza de violón de la Real Capilla hasta su muerte, no decayó, sino que adquirió cierto incremento, sobre todo a partir del incendio que en la Nochebuena de 1734 destruyó el Alcázar de Madrid y con él el archivo de música de la Real Capilla, a raíz del cual fue comisionado, tras Torres y junto a Nebra, para recomponer el repertorio de esta institución. Antonio Literes murió el 18 de enero de 1747, apenas seis meses después del deceso de Felipe V. En tiempos de agrias pero incruentas batallas y polémicas musicales, encontró en Feijoo uno de sus máximos apologetas: el benedictino gallego no dudó en calificarlo de "suavísimo" y contraponerlo al por él denostado -y por entonces ya difunto- Durón9. Desde Feijoo, Literes ha pasado por ser un compositor ajeno al italianismo.".

El libretista

José de Cañizares Suárez de Toledo nació en Madrid el 4 de julio de 1676 y murió en la misma capital el 4 de septiembre de 1750. Fue dramaturgo, militar, procurador de los Reales Consejos, fiscal de comedias y protegido del duque de Osuna. Su estilo denota la influencia de Calderón, Lope de Vega y Góngora y fue pionero del "madrileñismo" que luego explotaron Don Ramón de la Cruz y otros. En el campo de la zarzuela colaboró con los más importantes músicos de la época; entre sus obras citamos ACIS Y GALATEA con música de Literes, SALIR EL AMOR AL MUNDO con música de Durón, MILAGRO ES HALLAR VERDAD con música de Coradini y CAUTELAS CONTRA CAUTELAS Y EL RAPTO DE GENIMEDES con música de Nebra.

Sinopsis

Jornada I

El cíclope Polifemo regresa a Trinacria (Sicilia) y descubre, para su enojo, que los antaño fieles súbditos rinden culto ahora a Galatea, deidad marítima. Consigue Polifemo, perdonándolos, que los habitantes de Trinacria vuelvan a sus antiguos hábitos y creencias, cuando entra en escena Acis, un pastor que al ver a Galatea quedó prendado de su belleza, lamentando haber perdido su libertad. Doris, hasta entoces amante de Acis, le recrimina su enamoramiento de Galatea y le devuelve el pequeño retrato que el pastor le había obsequiado. Éste lo arroja al mar poco antes de irrumpir en escena Galatea con su hermano Glauco -enamorado de Doris y no correspondido- y su corte de ninfas. Glauco encuentra el retrato de Acis y lo entrega a Galatea, que, a pesar de enorgullecerse de ser inmune al amor, se enamora al instante del retratado. Polifemo contempla oculto la escena y, cuando Galatea ha quedado sola, se decide a darle muerte, para impedir que su pueblo tenga nuevas tentaciones de venerarla. En el momento de asestarle el golpe, Galatea se vuelve hacia Polifemo, el cual contempla la beldad de la diosa marítima y se enamora en el acto. Rendido, él mismo encabeza a los trinacrios en sus actos de pleitesía a Galatea. Al fin tiene lugar el encuentro entre Acis y Galatea, que se reconocen ya como amantes, ante los ojos de Momo, el gracioso, que asiste a la escena sin ser visto y termina sentencioso la primera jornada.

Jornada II

Tisbe (graciosa), disfrazada, interroga a Momo sobre lo ocurrido entre Acis y Galatea, con el fin de informar a Doris, su señora. Enterada ésta y presa de los celos, decide pedir a Polifemo que ponga drástico fin al romance. Cuando encuentra al cíclope, éste se acicala ridículamente para agradar a Galatea, pero, sabedor de que ahora Acis es su rival amoroso, se propone matarlo, ante lo cual Doris, en una muestra de piedad, le hace prometer que no lo matará, a lo que accede el cíclope, aun admitiendo: "sepultar su amor sabré". Tras una escena equiívoca entre Acis -oculto-, Glauco y Doris, que momentáneamente confunde a ambos galanes, y después de la cual Glauco parte también con ánimo de matar a Acis, el fino pastor se encuentra en brazos de Galatea cuando llegan Doris y Polifemo, ante lo cual Acis huye despavorido. Polifemo sale en su busca sin atender a las lágrimas de Galatea. Al fin lo encuentra y, cumpliendo su promesa, no acaba con él de un golpe, sino que le arroja encima un enorme pedrusco que lo irá sepultando poco a poco. Galatea, que encuentra a Acis moribundo, invoca a las divinidades de los mares consiguiendo que Acis, en lugar de morir, se transforme en río. Ante tal solución Polifemo queda corrido, Galatea feliz, Doris se conforma con Glauco y Momo y Tisbe arreglan también sus esponsales, concluyendo el espectáculo con un minué alusivo al rey Felipe V, homenajeado en la fiesta.

Indice de escenas

La edición fonográfica citada en el apartado correspondiente de esta reseña señala las siguientes 24 "pistas":

1 No hay otras iras que deban temerse - 2 ¡Ay de aquel que desprecia! - 3 Suspende las iras. - 4 Sientan los que sienten - 5 Muda copia - 6 Pues que Polifemo - 7 Confiado jilguerillo - 8 Divina Galatea - 9 Joven galán - 10 ¿Con qué en tu nobleza? - 11 Al aire de los suspiros - 12 Estrafalaria deidad - 13 Ayer, cuando la tarde - 14 Dulce Galatea - 15 Estos dulces cánticos - 16 ¡Ten el acento! - 17 Al ameno silencio - 18 Qué poco a asustar llega - 19 Aunque contra mi indignado - 20 Huid de las iras del monstruo indignado - 21 ¿Qué demonios es esto? - 22 Queda en paz - 23 Númenes del mar sagrado - 24 Acis dichoso ya desvanecido.

Personajes

Los principales son los siguientes:

Acis: Joven galán. Mezzosoprano.
Galatea: Diosa marina. Soprano.
Doris: Ninfa de los bosques. Mezzosoprano.
Glauco; Dios del mar, hermano de Galatea. Mezzosoprano.
Tisbe: Graciosa. Mezzosoprano.
Telemo: Viejo. Bajo.
Polifemo: Cíclope. Bajo.
Momo: Gracioso. Mezzosoprano.
Tíndaro: Bajo.

Discografía

Sólo me consta la siguiente:

BMG 2001 - Eduardo López Banzo dirige al Ayre español y cantan Marta Almajano, Lola Casariego, Jordi Ricart, Xenia Meijes, Marina Pardo, María Luz Alvarez, Marisa Roca y Ricard Bordas.

En uno de los recitales de despedida de Pilar Lorengar, concretamente el celebrado el 22 de octubre de 1991 en el Teatro Campoamor de Oviedo, acompañada al piano por Miguel Zanetti, se incluyó el aria "Confiado jilguerillo" perteneciente a la obra que comento. Tanto este recital como el del Teatro de la Zarzuela de Madrid del 8 de abril de 1990 fueron registrados y editados en 2 CDs. bajo el título de "Los adioses" por el sello discográfico de RTVE en 1992.

Videograbaciones

No conozco ninguna.

Bibliografía

He utilizado la siguiente:

"Diccionario de la Zarzuela", coordinado por Emilio Casares Rodicio.
"Acis y Galatea" artículo de Luís Antonio González Marín publicado en Mundo Clásico el 8 de julio de 2004, basado en su libro "Acis y Galatea. Edición crítica". Madrid ICCMU 2002.

Marbella, 7 de septiembre de 2010

Firmado: Diego Emilio Fernández Álvarez

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