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Hipólito Lázaro


Tenor
Barcelona, 13 de septiembre de 1887
Barcelona, 17 de mayo de 1974


Nació en la barriada de Gracia de Barcelona, el 13 de septiembre de 1887, en el seno de una familia humilde. En su juventud trabajó en empleos modestos, como pescador, obrero metalúrgico, vendedor de periódicos, albañil, mozo de taberna, carretero y músico militar. Con el dinero que conseguía ejerciendo dichos oficios, hoy con éste, mañana con aquel, comenzó muy temprano a estudiar solfeo y no dejaba de acudir a los teatros de Novedades y del Bosque para, desde el gallinero, escuchar óperas y zarzuelas cuyos fragmentos retenía fácilmente y después cantaba.

El descubrimiento de su voz tuvo lugar en África, cuando con su regimiento participaba en los terribles combates del Barranco del Lobo. En una fiesta cuartelera cantó diversas arias de ópera y el periodista Francisco Peris Mencheta, impresionado por sus facultades canoras, movió influencias y consiguió que le repatriaran a la península para que en Barcelona pudiera perfeccionar sus estudios musicales. Su debut local se produjo en un teatro de Olot, donde cantó sendas funciones de MARINA y BOHEMIOS. Logró progresos sorprendentes con la férrea voluntad de que hizo gala a todo lo largo de su vida. Tanto es así que en el mes de marzo de 1910, antes de cumplir los veintitrés años, cantó su primera ópera en el Teatro Novedades de Barcelona. Fue LA FAVORITA. Obtuvo tan ruidoso triunfo que se vio obligado a repetir por tres veces el difícil "Spirto gentil".

Después de hacer una gira por los teatros de Cataluña y Valencia, a base de LA FAVORITA, RIGOLETTO, TOSCA y L'AFRICANA, marchó a Italia con ciento cincuenta pesetas por todo capital. Allí se vio precisado a mantener una lucha titánica, junto a ignorados cantantes del mundo entero, que llegaban a Milán. Actuó en Inglaterra con el sobrenombre de Antonio Manuele, sufriendo muchas calamidades, sinsabores y desesperanzas, pero al fin se impuso su bella voz, que alcanzaba sin esfuerzo notas increíbles. A ella se unía una gran preparación musical, una entrega generosa y un ardiente temperamento, que levantaba tempestades de aplausos. Poseía todos los atributos de un tenor spinto: graves, centro, agudos y media voz, por eso podía cantar con igual éxito AIDA, L'ELISIR D'AMORE, MADAMA BUTTERFLY, GLI UGONOTTI, LA BOHÈME, TOSCA, FAUST y I PURITANI, todas siempre a tono.

Nada más regresar a Italia en 1913 fue escuchado por Mascagni en una representación de ISABEU, quien lo seleccionó para estrenar al año siguiente su nueva ópera, PARISINA, en la Scala de Milán. En 1914 debutó en el Liceo de Barcelona con RIGOLETTO.

De memorable puede calificarse su presentación en el Metropolita Opera House, de Nueva York, el 1 de febrero de 1918 con RIGOLETTO, que cantó con la eminente soprano española María Barrientos, el barítono Giuseppe de Luca y el bajo alavés José Mardones. Dio en el dúo del segundo acto un re bemol agudo que desencadenó una gran ovación, y en el tercero el público pidió y obtuvo el bis del aria "La donna è mobile", cosa que no había sucedido hasta entonces en aquel teatro. El éxito culminó con una gran representación de I PURITANI, en la que dio un fa sobreagudo en el último acto cantando a tono.

Aclamado en todos los teatros italianos, tuvo el honor de ser elegido para estrenar IL PICCOLO MARAT, también de Mascagni, en el Real de Roma; LA CENA DELLE BEFFE, de Giordano, en la Scala; FEDRA, de Romano, en el Teatro Real de Roma; YOLANDA, de Arregui, en el Teatro Real de Madrid; EL ESTUDIANTE DE SALAMANCA, de Espronceda y Gaig, en el Liceo; EUDA Y EURIAC, de Vives, en el Teatro Novedades de Barcelona; REINE FIAMMETTE, de Xavier Lerroux, en el Metropolitan de Nueva York; y KABELIA, de Sánchez Fuentes, en el Teatro Nacional de La Habana.

Su carrera se prolongó durante bastantes años hasta su concierto neoyorquino de despedida en 1940. Continuó cantando más espaciadamente, sobre todo en Cataluña, donde actuó en el Liceo en la temporada 1944-45 con AIDA y MARINA. El Tívoli de Barcelona y La Zarzuela de Madrid fueron testigos de sus últimas actuaciones hasta su retirada definitiva, que tuvo lugar en La Habana en 1950. Confiscadas sus propiedades en Cuba, después de la revolución castrista, regresó a su Barcelona natal dedicándose a enseñar canto en su casa de la calle Ganduxer, donde sus clases estaban siempre salpicadas de anécdotas. Escribió "Mi método de canto" (1947) y falleció en la Ciudad Condal el 17 de mayo de 1974.

Grabaciones completas:

Marina. Ed.: Columbia-Regal (1929)

Fragmentos y selecciones:

La alegría de la huerta, La bruja, Doña Francisquita, El huésped del sevillano, María la Tempranica, La tempestad. Ed.: Columbia-Regal (1927-1930)
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