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Pepita Embil


Soprano
Guetaria (Guipúzcoa), 28 de febrero de 1918
Ciudad de México (México), 28 de agosto de 1994


De familia vasca se inició en el canto en San Sebastián, a instancias de su padre, que era organista de iglesia y gran aficionado a la zarzuela. Ingresó en el Conservatorio de San Sebastián donde tuvo como maestro de canto al que fuera notable bajo Gabriel Olaizola. Empezó su carrera como solista en diversos orfeones, actuando tanto en España como en el extranjero. Se trasladó a París, y en la capital de Francia permaneció durante un tiempo para ampliar los estudios de canto. A su vuelta a España debutó en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona con la ópera AMAYA, de Jesús Guridi, rechazando una sustanciosa oferta de dicho coliseo a causa de su predilección por la zarzuela. Como el género lírico español la apasionaba, aceptó un contrato para una temporada en Zaragoza con el sueldo de cincuenta pesetas diarias. Cuando finalizó la Guerra Civil española marchó a Madrid atraída por la formación de varias compañías, entre ellas la del Teatro Calderón y Ases Líricos. Parecía aquel un esplendoroso resurgir de la zarzuela y no fue así. Al igual que tantos cantantes noveles, Pepita concurrió al famoso Café de Castilla, que durante bastantes años existió en la calle de las Infantas. En él se reunían, después de las funciones, cantantes, músicos, libretistas, empresarios y periodistas. Allí conoció cierta noche a un barítono de aproximadamente su misma edad. Era un muchacho bien plantado llamado Plácido Domingo Ferrer. A Pepita no le resultó agradable. Le juzgó demasiado presuntuoso y no simpatizaron en modo alguno. Pero quiso el destino que ambos fueran contratados para representar en Pamplona la zarzuela de Moreno Torroba, SOR NAVARRA. Tres meses después contrajeron matrimonio.

En diciembre de 1942 se presentó en el Teatro Reina Victoria de Madrid con la opereta BLACK, EL PAYASO -que había sido estrenada en Barcelona en abril de ese mismo año-, y en 1943 -también en el escenario del Reina Victoria- estrenó el sainete lírico DON MANOLITO; ambas con música de Pablo Sorozábal, y teniendo como compañero de reparto al barítono Antonio Medio. Y todavía en 1943 estrenó dos de los mayores éxitos del año, y ambos en el Teatro Coliseum de Madrid: LOZA LOZANA, de Jacinto Guerrero, y EN EL BALCÓN DE PALACIO, de Jesús Romo.

Establecida en México con su familia, su trabajo en el país azteca se inició en enero de 1947 con la Compañía Lírica de Moreno Torroba en el Teatro Arbeu. Después de realizar una extensa gira por Centroamérica, a base de un amplio repertorio que comprendía obras como LA CARAMBA, MARAVILLA, MONTE CARMELO, POLONESA o XUANÓN, el matrimonio Domingo-Embil decidió quedarse en México. El público les había recibido muy bien y pensaron que el amor que allí existe por nuestra zarzuela les aseguraría magníficas temporadas. En junio de 1948 formaron su propia compañía y, en enero de 1950 reaparecieron con ella transformada en Compañía de Zarzuela y Opereta, alternando zarzuelas de repertorio con operetas vienesas como EL CONDE DE LUXEMBURGO, LA PRINCESA DEL DÓLAR, SANGRE DE ARTISTA o LA VIUDA ALEGRE.

Como empresarios y cantantes, recorrieron durante casi un cuarto de siglo todo el continente de habla hispana. También actuaron en Nueva York, y en diversas ocasiones lo hicieron con su hijo Plácido, que ya empezaba a destacar. Sus éxitos en México la llevaron a ser considerada una de las mejores voces del género, dedicándose no sólo a la zarzuela, sino también a dar recitales. Fue conocida en México como la "Reina de la zarzuela", máxime con la gran difusión que obtuvieron sus grabaciones de la ANTOLOGÍA DE LA ZARZUELA emitidas por el Canal 2 de la televisión mexicana durante la década de los años 60 y 70.

En 1966 regresó a España con su marido para hacer una gira por el Norte y las Islas Canarias con la Compañía de José de Luna. De vuelta a Hispanoamérica emprendieron otra por Costa Rica, Perú y Venezuela. Su despedida de la escena tuvo lugar en 1974 con una DOÑA FRANCISQUITA memorable, cantada en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona; Pepita hizo de "Aurora la Beltrana" y su marido Plácido de "Don Matías", bajo la dirección musical de su hijo. En 1988 se le rindió un homenaje en el Teatro de La Zarzuela con la representación de LA CHULAPONA y unos versos, escritos por el director musical de dicho coliseo, Miguel Roa, y que fueron recitados por el actor Rafael Castejón. También fue homenajeada en el estadio de Anoeta, de San Sebastián, donde cantó a dúo con su hijo.

Sus últimos años, tras su retirada y el fallecimiento de su marido en 1987, los dedicó a la creación de centros culturales. Falleció víctima de una insuficiencia hepática, que padecía desde hacía bastante tiempo. Sus restos mortales descansan, al lado de los de su esposo, en el Panteón Español de México.

Grabaciones completas:

La tabernera del puerto (1936), Black el payaso (1942). Ed.: Columbia-Notas Mágicas

Fragmentos y selecciones:

Dúo de Luisa Fernanda y Vidal (de "Luisa Fernanda") con Plácido Domingo, hijo; Romanza (de "Maravilla"); Tonadilla (de "La Caramba"); La carta (de "Gigantes y cabezudos"); Romanza de Margot (de "Molinos de viento"); Romanza de Rosa (de "Los claveles"); Jueves Santo madrileño (de "Doña Mariquita de mi corazón"); Los nardos (de "Las Leandras"); Frou-Frou del Tabarín (de "La Duquesa del Bal Tabarín"); Romanza de Margarita (de "El anillo de hierro"); Vilia (de "La viuda alegre"); Romanza (de "Eva"). Ed.: RCA-México (1957-1965)
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